Con la negativa de Trump de prorrogar el T-MEC, a partir del 1 de julio, por otros 16 años, con revisiones cada 6, el tratado, tal y como está previsto en su artículo 34.7, entra en una etapa en la cual se revisará cada año, por los próximos 10, hasta su terminación el 30 de junio de 2036, salvo que en una de esas revisiones los gobiernos de los tres países decidan prorrogarlo, a partir de ese momento, por otros 16 años. Por ejemplo: si en la revisión anual del 2036 se decidiera prorrogarlo, el T-MEC estaría vigente hasta el 2052.
También existe la posibilidad de que, en cualquier momento, cualquiera de los tres gobiernos decida, de manera unilateral, salirse del T-MEC, lo cual puede hacer avisando a sus contrapartes con seis meses de anticipación.
De los tres escenarios posibles al 30 de junio pasado, (i) extensión del T-MEC hasta 2042, (ii) no extensión del tratado con revisiones anuales los próximos 10 años, (iii) terminación unilateral del tratado, ¿cuál era el peor? La terminación unilateral. ¿Cuál era el mejor? La extensión hasta 2042. ¿Cuál fue el que se dio? La no extensión del tratado con revisiones anuales hasta el 2036.

• Al final la ganó la alcaldesa
Lo anterior quiere decir que, dado que las revisiones anuales implican revisar, no el texto del tratado para renegociarlo, renegociación que podría tener como resultado, o más proteccionismo y menos libre comercio (malo), o menos proteccionismo y más libre comercio (bueno), sino el funcionamiento del tratado, el cumplimiento de lo acordado por los tres gobiernos, es que, para todo efecto práctico, de aquí hasta el 30 de junio del 2036, las cosas deberían continuar tal y como se dieron del 1 de julio del 2020, fecha de entrada en vigor del T-MEC, al 30 de junio del 2026. En este sentido no debería generarse incertidumbre.
Hay quienes han dicho que la incertidumbre se genera por la posibilidad de que, de manera unilateral, alguno de los gobiernos involucrados abandone unilateralmente el T-MEC, posibilidad que ha estado presente desde la entrada en vigor del tratado, el 1 de julio de 2020. Considero que es poco probable que alguno de los gobiernos decida abandonar el T-MEC.
Entonces, ¿cuál es la amenaza? Para el caso de México, como ya ha sucedido (trato preferencial a Pemex y CFE, prohibición del maíz transgénico, casos laborales de falta de libertad sindical, violación de reglas de origen en acero y aluminio, casos de pesca ilegal en el Golfo de México), que no se cumpla con lo acordado en el T-MEC y que las partes afectadas recurran a los mecanismos, contemplados en el mismo tratado (consultas y paneles), para resolver disputas y, dado el caso, imponer sanciones comerciales. ¿Cómo evitar esa amenaza? Cumpliendo con lo acordado.
El esquema de revisiones anuales del T-MEC, que implica revisar el cumplimiento de las partes, no el texto del tratado, no la posibilidad de una renegociación, no la posibilidad del cambio de las reglas del juego, ¿debería generar incertidumbre entre los empresarios? No. Hoy los empresarios saben que, salvo que uno de los tres gobiernos decida abandonar el T-MEC, algo muy poco probable, este seguirá vigente, en los términos actuales, hasta el 30 de junio de 2036.
¿Qué debe hacer el gobierno mexicano, además de respetar el T-MEC? Avanzar hacia el libre comercio, eliminando prohibiciones, limitaciones y condiciones a las importaciones.

Se acordaron de El Mayo

