Muy comentado estuvo el triple cierre de puertas que recibió ayer la propuesta de la ministra de la Corte Lenia Batres, sobre imponer gravámenes a las herencias o para que los familiares de algún fallecido puedan cobrar la Afore. El primero —y más importante— llegó desde Palacio Nacional, ahí la Presidenta Claudia Sheinbaum no dudó en expresar su desacuerdo con tal planteamiento, sobre todo, cuando la bandera de su administración es la de no inventarse más impuestos. La segunda llegó desde el Poder Legislativo —y nada más y nada menos que desde la mayoría en San Lázaro—. Ahí, el líder de los morenistas, Ricardo Monreal, le hizo segunda a la Presidenta y aseguró que no existen planes para contemplar una iniciativa así ni ahorita ni dentro de mucho tiempo. Y la tercera, desde la propia comunidad del Poder Judicial, pues la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito se pronunció con preocupación por las posturas de considerar fondos de herencias o Afores como un ingreso gravable. Nadie la quiere. No tiene apoyo la propuesta, nos comentan.
Y fue unánime también el rechazo que se dio desde la oposición sobre la posibilidad de que el morenista Gerardo Fernández Noroña volviera a presidir la Mesa Directiva del Senado de la República. PAN, PRI y MC se anticiparon a rechazar que el morenista sea considerado dado el antecedente que dejó como generador de discordia en el tiempo que condujo las sesiones de la Cámara alta. Nos piden no perder de vista la forma en que la priista Carolina Viggiano ha diseccionado a Noroña. “El problema es que tiene delirios de grandeza. Sus complejos no le permiten ver con claridad cuál es su verdadera situación: es patético, es un tipo despreciable, es una persona que lo único que sabe hacer en la tribuna es ponerle adjetivos a la gente. Es un hombre lleno de resentimiento social, lleno de traumas, de complejos de inferioridad. Y nosotros no tenemos por qué ser sus víctimas. Y es un misógino… Se tiene que sentar en un diván y revisar cómo fue su infancia, cómo fue su vida. Necesita revisar qué lo hace ser como es, porque realmente es despreciable”. Ahí el dato.
• Otro pendiente de Rodríguez Padilla
Con la novedad de que el caso de violencia intrafamiliar que lo tiene actualmente tras las rejas no es el único que persigue al exdirector de Petróleos Mexicanos, Víctor Rodríguez Padilla. Nos cuentan que hay un caso que se conoció a partir de una denuncia presentada ante la Secretaría Anticorrupción por la adjudicación directa de un contrato por hasta 4 mil 838 millones 689 mil 280 pesos para el arrendamiento de vehículos destinados a labores de seguridad de la petrolera. El medio digital El CEO dio a conocer que “el contrato PMX-2025-98-347 fue otorgado al consorcio conformado por Arrendo Serv, S.A. de C.V., e Impulsa Tu Ganancia, S.A.P.I. de C.V., SOFOM E.N.R., mediante un procedimiento de excepción. La empresa argumentó razones de seguridad nacional, seguridad pública y protección de instalaciones estratégicas para justificar la adjudicación”. Las irregularidades del caso se relacionan con el domicilio de la empresa y con presuntos antecedentes de ligas con firmas que podrían representar evidencia de un posible conflicto de interés. Pendientes.
• En Chihuahua rompen lanzas antes de tiempo
Nos dicen que aunque en la alianza Morena-Verde-PT de Chihuahua todavía no se define quién ocupará la coordinación de la defensa de la transformación —en palabras llanas, el futuro o futura candidata a la gubernatura por la 4T— ya sobran respaldos, reproches, deslindes y hasta una posible fractura del bloque oficialista, pues después de que el Verde Ecologista se adelantó para arropar al alcalde con licencia de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, e incluso condicionar su participación en la coalición a que éste sea la apuesta. Nos cuentan que la senadora con licencia Andrea Chávez —a la que apoya una fracción del PT, es decir, no el partido completo— respondió con una ironía poco amistosa: “pues mucha suerte para Cruz, pero yo voy con Morena”. El caso es que ante las tensiones incluso el coordinador de los diputados guinda en San Lázaro, Ricardo Monreal, tuvo que activarse como árbitro para frenar ímpetus. Nos advierten sobre estar pendientes de si el escenario que ya se presenta en el estado más grande del país se replica en otras de las 16 entidades que también están en juego. Atentos.
Comentan que el blindaje al senador sinaloense Enrique Inzunza empieza a cuartearse desde su propia casa, Morena, con la señal de su compañero, el diputado federal Arturo Ávila, quien refrescó su postura sobre que Inzunza debe pedir licencia y desaferrarse de su escaño mientras se aclaran los señalamientos en su contra por presuntos vínculos con el crimen organizado —acusaciones que llegaron desde hace casi 70 días desde Estados Unidos—. Nos dicen que Ávila, en aras de motivar a su correligionario a apartarse del cargo, le señaló que hacer esto no significa admitir culpa alguna, más bien, dijo, se trata de demostrar voluntad de colaborar con las autoridades, como ya lo han hecho otros funcionarios y exfuncionarios igualmente señalados. El detalle de estos exhortos, nos hacen ver, es que ahora la demanda ya viene desde el oficialismo, después de que durante semanas, ésta parecía ser sólo una exigencia de la oposición y de quienes cuestionan abiertamente al legislador. Ojo ahí.
Y hablando de puertas cerradas —o con posibilidad de abrirse— está la que tocó ya por segunda vez la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori. Ella lanzó un llamado, nos dicen, ahí medio velado, al buzón del Gobierno de México, al externar su disposición para que en su próxima gestión se recompongan las lastimadas relaciones diplomáticas de nuestro país con Lima. Aunque se nos señala que hay muy buenas voluntades en la nación andina, nos hacen ver que tampoco hay un panorama fácil de desanudar. En esencia, la respuesta en Ciudad de México fue que Keiko tenga el registro de los antecedentes. La Presidenta Claudia Sheinbaum recordó que fue Perú quien rompió los vínculos, por lo que dejó claro que el próximo gobierno de ese país deberá apelar a otra ruta antes de que acá se pueda dar el brazo a torcer. Y sí, nos señalan que por mucho que la mandataria electa peruana hable de pasar página, del lado mexicano todavía está abierto el capítulo del depuesto expresidente Pedro Castillo, con notas al margen y varios párrafos subrayados. Pendientes.
