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Guillermo Amerena Betancourt

Las elecciones llegaron ¡ya!

RAZONES MAYORES

Guillermo Amerena Betancourt
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Arranca el 2021 y la agenda temática obligadamente pasa por el proceso electoral que ha dado inicio a tambor batiente.

Los partidos políticos comienzan a mostrar el trabajo que durante meses, en reuniones privadas, sostuvieron y como productos nos muestran sus alianzas en candidaturas comunes en lo federal y estatal, pero también no olvidemos las candidaturas a presidencias municipales y diputaciones locales.

El tema de las alianzas no es un trabajo fácil, y aquí precisamente es donde inician los retos —y problemas— para cada partido.

Por ejemplo, existen antecedentes recientes de que los convenios de coalición de los partidos nacionales distan de la realidad que se vive en los estados.

Casos muy específicos donde partidos otrora antagonistas hoy se presentan de aliados y postulando a personajes impresentables en lo local por un acuerdo nacional. Éste es un fenómeno común que envía el mensaje erróneo a las bases partidarias y éstas responden ya sea con una actitud de brazos caídos o simplemente operan electoralmente en contra de la alianza.

Lo anterior podemos identificarlo como el principal problema que tendrán los partidos, que si no ubicaron en este ejercicio de alianzas nacionales el impacto que tendrían tanto de la percepción de la sociedad civil como de sus bases en lo local, simple y sencillamente generarán desencantos y rupturas. Como quien dice, existen sumas que restan.

Por otro lado, hacia el exterior de estas coaliciones, las dos alianzas más fuertes retratan narrativas de ataque frontal entre ellas: una busca espacios de poder para “contener un poder autoritario” y la otra impedir el “regreso del régimen corrupto y antipopular”.

Siendo así de rudo el escenario de las campañas, nos esperan meses de un ambiente tenso, pero que también afectarán los acuerdos parlamentarios en el Congreso de la Unión. Y aunque podría haber esfuerzos paralelos para aprobar algunas reformas, no se ven condiciones para una agenda legislativa nutrida antes de la elección de junio.

Ya lo vimos en las recientes imágenes en Estados Unidos. Es fundamental para que no se descarrile el proceso, que todos los actores políticos depositen en el INE y en el TEPJF su confianza para llevar a buen puerto la jornada electoral.

Los partidos conocen las reglas del juego y las autoridades electorales tienen suficiente experiencia y antecedentes en la aplicación de la normatividad para conducir el proceso de forma exitosa.

Iniciamos el 2021 y las elecciones llegaron como ingrediente adicional a los problemas del 2020 que aún no terminan por irse.

Vamos a un proceso donde elegiremos 500 diputados federales, 15 gobernadores; 30 nuevos congresos locales y más de mil 900 municipios en 30 entidades.

Las elecciones llegaron; tan sólo deseamos que los partidos y los actores políticos entiendan de manera sensata que no sólo compiten por cargos de poder, sino también que en su actuar durante la elección está de por medio brindar un ejemplo de civilidad y madurez democrática.