En medio del cada vez más grave conflicto migratorio que envuelve al país, los acuerdos y protagonismo de quienes participaron y continuarán en esa tarea empezaron a cimbrar al gobierno lopezobradorista y a provocar diferendos y críticas en el seno mismo del gabinete presidencial que, a querer o no, entorpecerán que en un plazo de 45 días México reduzca el flujo de caravanas, lo que dejaría a la nación en riesgo de una nueva y más severa embestida del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La instrucción presidencial para que el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, se responsabilice también de las acciones gubernamentales en la frontera sur, que corresponden a la Secretaría de Gobernación, llevó al presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, a denunciar que ha asumido funciones que no le corresponden y desplazar a la titular de esa dependencia, Olga Sánchez Cordero, y a sus colaboradores encargados de las áreas de migración.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Con la indignación, conmoción y dolor aún latentes por el secuestro y asesinato de Norberto Ronquillo Hernández, estudiante de la Universidad del Pedregal, Leonardo Avendaño Chávez, recién graduado de una maestría en la Universidad Intercontinental, apareció muerto en la parte trasera de una camioneta en la colonia Héroes, en la alcaldía Tlalpan.
Sin embargo, la Procuraduría General de Justicia de la CDMX sostiene que se trató de un homicidio, no de un secuestro, aun cuando el cuerpo de Leonardo estaba atado de manos y envuelto en una sábana, lo que pareciera confirmar la versión de los familiares de quien llevaba una maestría en la UIC.
Además, según el resultado de la autopsia que le fue practicada, la causa de su muerte fue asfixia por estrangulamiento y con huellas de haber sido torturado; la misma forma en que Norberto murió a manos de sus secuestradores, la semana pasada, tras salir también Leonardo de la UIC, ubicada en la avenida Insurgentes Sur.
Éste es el segundo caso que ocurre en una semana, de estudiantes de universidades privadas del sur de la Ciudad de México, con idéntico modus operandi, lo que las autoridades deberán esclarecer, porque pareciera que no admiten que haya sido un secuestro y homicidio, después del escándalo que se originó por el caso de Norberto Ronquillo Hernández.
La dirigencia sindical del Banco Nacional de Comercio Exterior está de nuevo en pie de guerra contra las medidas asumidas por la dirección general, por la aceptación de que las cuotas del IMSS de su personal —al que ilegalmente se le redujeron los salarios que antes eran absorbidos por la institución—, ahora deberán ser cubiertas por aquél, lo que es una violación de los derechos laborales de éste.

