La titular de la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo local (STyFE), Inés González Nicolás, reconoció que la credencial de trabajo no asalariado podría otorgar seguridad, identidad y certeza a las personas que ejercen el trabajo sexual, pero confirmó que no puede entregarlas, ya que el trabajo sexual no está contemplado en el Reglamento de Trabajadores No Asalariados.
De acuerdo con la funcionaria, el entregarle a las personas trabajadoras sexuales el papel sin que estén incluidas en el artículo 3 del Reglamento, que sólo contempla 15 oficios, sería exceder sus responsabilidades, pues no hay fundamento legal.
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“Yo creo que sí es una credencial que da identidad (...) no les da ningún tipo de garantía más allá de éstas: que no te van a molestar, que estás registrada en la plataforma, que el cliente va a tener mayor certeza. Pero todos los demás derechos, como seguridad social, no los va a tener”, afirmó González Nicolás a La Razón.

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La negativa contrasta con el amparo 112/2013, que la jueza Primera de Distrito Federal, Paula Villegas Sánchez Cordero, resolvió que el trabajo sexual es merecedor de reconocimiento a través de la credencial de trabajador no asalariado, al tratarse de una actividad lícita de autoempleo.
Para Elvira Madrid Romero, directora de la Brigada Callejera Elisa Martínez, el argumento del Reglamento es una justificación recurrente para excluir, controlar y hacer dinero vía la extorsión de las personas que se autoemplean.
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“¿Saben cuántos oficios no están en ese reglamento? Un montón. Ellos se hacen pendejos y utilizan esa excusa gastada, porque todos ellos extorsionan a la gente que se autoemplea, incluidas las compañeras trabajadoras sexuales”, expresó.
Sobre las solicitudes de credenciales ingresadas en 2014, la STyFE informó que sólo tiene registro de 45 trámites, todos canalizados a través de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, y señaló que el resto podría considerarse “desaparecido” por falta de folios.
De acuerdo con la STyFE, la alcaldía Cuauhtémoc concentra 35 solicitudes; le siguen Benito Juárez, con cinco; Iztapalapa, con cuatro; y Gustavo A. Madero, con una. La autoridad local precisó que, de incorporarse el trabajo sexual al reglamento, la decisión final para expedir las credenciales recaería en las alcaldías.
“La Secretaría de Trabajo ha entregado credenciales de trabajadoras no asalariadas, así como lo estableció el juez en el amparo que se resolvió positivamente para 19 trabajadoras sexuales.
“En su momento la secretaría entregó estas credenciales a las personas quejosas, como dice el amparo, pero después pasado el tiempo las personas no vinieron a hacer el resello correspondiente”, mencionó la secretaria, quien llamó a las 19 mujeres a acercarse para expedir el documento.
Madrid Romero aseguró que el año pasado las organizaciones ofrecieron los folios a la dependencia, pero enfrentaron trabas administrativas que impidieron formalizar la entrega de la información.
“Nos sentamos un año con ellas, todo 2025 y la secretaria en diciembre sale con que no los encuentran en ningún lado. Tenemos fotos de las reuniones y todo, para que vean que nosotros no mentimos, pero por pendejas no hicimos que nos firmaran algo cuando les ofrecimos los folios”, recalcó.
González Nicolás explicó que corresponde al Congreso capitalino legislar para que el trabajo sexual sea reconocido dentro de los oficios no asalariados.
“Quiero decirle a las compañeras trabajadoras sexuales que soy una servidora pública muy comprometida con las mujeres trabajadoras para que tengan trabajo, trabajo digno, trabajo formal, porque el trabajo formal nos lleva a otros derechos”, agregó.
LA ECONOMÍA. Organizaciones de personas trabajadoras sexuales han señalado una presunta postura abolicionista por parte de la STyFE desde 2025, la cual se caracteriza por considerar que toda forma de trabajo sexual equivale a trata de personas.
La secretaria rechazó esa etiqueta y se definió como feminista para luego insistir en que su objetivo es “encontrarles un trabajo digno y formal” a las trabajadoras sexuales, oficios o profesiones que les den derechos laborales y cambiar sus vidas.
“Es para encabronarse. Éste es un trabajo como cualquier otro que les permite cubrir necesidades básicas. Ella no lo reconoce y mientras no reformen el reglamente viejo no lo va a reconocer, es abolicionista”, respondió Madrid Romero.
Este diario recorrió La Merced y el Mercado de Sonora, donde mujeres que ejercen el trabajo sexual y algunas afirmaron no tener intención de dejar actividad, principalmente por razones económicas.
“Pues sí lo he pensado, pero no puedo, porque dime qué otro trabajo me va a dar para vivir como vivo y no nada más yo, mis hijas también viven de una cierta forma. Ya voy a acabar la prepa y si mi Dios me deja, voy a hacer la universidad en administración de empresas, así sí me salgo de talonear”, dijo Alexandra, nombre artístico, de 25 años.
Más de 18 personas reconocieron que bajaron los clientes este inicio de año, no obstante, aseguraron que no lo dejarían.
“Antes del Covid-19 podía llevarme hasta 10 mil diarios y hoy no llevo ni mil, en un día de suerte saco mil 200, mil 500… Aun así, no lo dejaría, me pagan menos en la panadería que lo que llevo”, dijo Jovana.
Wendy, madre soltera de 37 años, quien trabaja en La Merced, explicó que durante la temporada navideña de 2025 tuvo dificultades para cubrir gastos básicos.
“No queremos que aprendan a poner uñas o a hacer pan o cuidar viejitos, porque ya lo saben hacer y se salieron, porque no les alcanzaba. Necesitan estudios y aquí las apoyamos para que rompan ciclos”, afirmó Madrid Romero.


