Las atletas transgénero quedaron excluidas de las pruebas femeniles en los Juegos Olímpicos después de que el COI acordara una nueva política de elegibilidad que se alinea con la orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre los deportes, de cara a los Juegos de Los Ángeles 2028.
“La elegibilidad para cualquier prueba de categoría femenil en los Juegos Olímpicos o en cualquier otro evento del COI, incluidos los deportes individuales y de equipo, queda ahora limitada a mujeres biológicas”, indicó el Comité Olímpico Internacional, que añadió que se determinará mediante una prueba genética obligatoria una vez en la carrera de una atleta.
- El Dato: Una de las dos medallistas de oro del boxeo femenil en el centro de la controversia de género en París, Lin Yu-ting de Taiwán, ha superado su prueba genética.
No está claro cuántas mujeres transgénero, si es que hay alguna, compiten a nivel olímpico. Ninguna que haya hecho la transición tras nacer hombre compitió en los Juegos de Verano de París 2024, aunque la halterófila Laurel Hubbard sí lo hizo en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021 sin ganar una medalla.

Brady quiere salir del retiro, pero la NFL no lo considera
El COI señaló que la política de elegibilidad que se aplicará a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en julio de 2028 “protege la equidad, la seguridad y la integridad en la categoría femenil”.
“No es retroactiva y no se aplica a ningún programa deportivo de base o recreativo”, precisó el COI, cuya Carta Olímpica establece que el acceso a practicar deporte es un derecho humano.
- 28 meses duraría la apelación de alguno de los casos
Tras la reunión de su junta ejecutiva, el Comité Olímpico Internacional publicó un documento de 10 páginas que también restringe a atletas femeniles como la corredora Caster Semenya, doble campeona olímpica, con afecciones médicas conocidas como diferencias en el desarrollo sexual, o DSD.
“Sabemos que este tema es sensible”, dijo la presidenta del COI, Kirsty Coventry, en una conferencia de prensa en línea para explicar la política.
El COI y su presidenta, Kirsty Coventry, quieren una política clara en lugar de seguir asesorando a los organismos rectores de los deportes, que anteriormente habían redactado sus propias normas.
“En los Juegos Olímpicos, incluso los márgenes más pequeños pueden ser la diferencia entre la victoria y la derrota”, dijo Coventry, doble medallista de oro olímpica en natación, en un comunicado. “Así que está absolutamente claro que no sería justo que los varones biológicos compitieran en la categoría femenil”.
Coventry puso en marcha una revisión sobre “la protección de la categoría femenil” como una de sus primeras grandes decisiones en junio pasado, al convertirse en la primera mujer en dirigir el organismo olímpico en sus 132 años de historia.
La elegibilidad femenil fue un tema destacado durante la elección del COI del año pasado (en la que participaron siete candidatos y celebrada tras un revuelo en torno al boxeo femenil en París) cuando los principales rivales de Coventry prometieron una política más firme y asumir el liderazgo en este asunto.
“Esto fue una prioridad para mí mucho antes de que el presidente Trump iniciara su segundo mandato”, dijo Coventry. “No ha habido ninguna presión (sobre) nosotros para entregar nada por parte de nadie fuera del Movimiento Olímpico”.
Antes de los Juegos Olímpicos de París 2024, tres deportes de primer nivel (atletismo, natación y ciclismo) ya habían aprobado normas que excluían a las mujeres transgénero que habían pasado por la pubertad masculina. Semenya, a quien se le asignó el sexo femenino al nacer en Sudáfrica y tiene niveles de testosterona superiores al rango típico femenino, obtuvo una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en su prolongada impugnación legal de las normas del atletismo, aunque no las anuló.

