Mantiene paso perfecto

Christofher Jasso: el peso del oro y el valor de una lección

El atleta guanajuatense compite en su último ciclo mientras se forma como docente

Christofher Jasso: el peso del oro y el valor de una lección.
Christofher Jasso: el peso del oro y el valor de una lección. Foto: Especial.

A los 17 años, Christofher Paul Jasso Estrada se rompió. No fue solo una lesión física en levantamiento de pesas antes de una competencia regional; fue una ruptura emocional.

En la Comisión de Deporte del Estado de Guanajuato (CODE) detectaron el talento y lo fueron preparando para competir dentro del representativo estatal.

Y no se equivocaron. Llevaba un paso perfecto desde que inició en eventos regionales y nacionales: en 2017 ganó dos medallas de plata; en 2018, tres más.

Hasta que en 2020 toda competencia fue suspendida por pandemia, y en el 2021 vino la lesión.

Cristo, como lo conocen en el gimnasio ubicado dentro de la escuela de Vanguardia, en el municipio de León, aún con el polvo de la magnesia en las manos, busca en este 2026 el cierre de su carrera dentro de la halterofilia.

Reconoció que un “berrinche”, sumado a la desesperación, lo llevó a dejar las pesas y alejarse por completo del deporte durante cuatro años.

Después de la lesión se dedicó a trabajar y a estudiar, pero el silencio del retiro le pesaba más que cualquier barra.

“Me fui incómodo”, confiesa hoy, a sus 23 años, con la madurez de quien ha perdonado a su pasado.

En 2024, Christofher decidió volver. No regresó por vanidad, sino para cerrar un círculo. Sabe lo que es alcanzar la plata; por eso su objetivo brilla más que el oro en las Olimpiadas Nacionales de la CONADE 2026. Será su último año en la categoría Sub-23 de levantamiento de pesas: su “ahora o nunca”.

Pero este regreso tiene un matiz distinto: ya no entrena solo para él, entrena para demostrarse que la persistencia vence al “berrinche” de la juventud.

SUEÑA CON EL PIZARRÓN

Mientras sus músculos se tensan bajo kilos de acero, la mente de Christofher también está en la Pedagogía. Estudiante de la UVEG, desde niño supo que quería ser maestro de primaria. Para él, no hay contradicción entre el gimnasio y la escuela.

“El levantamiento de pesas es una práctica pedagógica. Siempre hay una enseñanza”, explica.

Ese espíritu docente lo aprovechó su entrenador, Rodolfo Hernández, quien lo invitó a encargarse de la preparación de niñas y niños en levantamiento de pesas.

“El levantamiento de pesas es una práctica pedagógica. Siempre hay una enseñanza”, explica Christofher Paul Jasso Estrada.
“El levantamiento de pesas es una práctica pedagógica. Siempre hay una enseñanza”, explica Christofher Paul Jasso Estrada. ı Foto: Especial.

ENGRANAJE Y LEGADO

Christofher reconoce que nadie levanta el peso solo. Su historia es un engranaje: el apoyo incondicional de sus padres, la guía de su entrenador Rodo y de su hermana, quien estudia fisioterapia. Pero, más allá de su círculo, levanta la voz por los que vienen detrás.

Con la experiencia de quien, además del deporte y el estudio también, también tuvo que trabajar, lanza una reflexión necesaria. Si bien agradece los apoyos que ha recibido de la Comisión del Deporte del Estado de Guanajuato tras ganar medallas, su visión pedagógica lo lleva a mirar a quienes están comenzando en el deporte.

“Muchos atletas se retiran porque tienen que trabajar. Como no han ganado medallas aún, no hay estímulos, y ahí es donde perdemos el talento”, advierte.

Propone que existan incentivos desde las categorías infantiles para que los jóvenes vean en el deporte un camino viable y no solo un sueño que deben sacrificar por necesidad económica. Sabe que el talento en Guanajuato sobra —menciona con orgullo a pequeños como Máximo y Santiago—.

LA ÚLTIMA BARRA

Al hablar de su retiro definitivo tras el ciclo de 2026, los ojos de Christofher se enrojecen y la emoción le corta la voz. No es tristeza, es el sentimiento de quien ha encontrado su propósito.

Cuando Christofher Paul Jasso Estrada suelte la barra por última vez en 2026, no solo estará dejando atrás un deporte como participante. Estará entregando la estafeta a una nueva generación de “leones” que él mismo ha formado.

Se irá de las tarimas como un campeón, con o sin el oro, porque su mayor victoria no será una medalla colgada al cuello, sino la plaza de maestro desde donde seguirá enseñando que, en la vida como en la halterofilia, si algo no funciona, hay que ajustar el engranaje y volverlo a intentar.

Demuestra que la verdadera fuerza no está solo en los músculos, sino en la capacidad de cuidar, enseñar y emocionarse hasta las lágrimas por un sueño.

Christofher Paul Jasso Estrada estará entregando la estafeta a una nueva generación de “leones” que él mismo ha formado.
Christofher Paul Jasso Estrada estará entregando la estafeta a una nueva generación de “leones” que él mismo ha formado. ı Foto: Especial.
Temas: