SERGIO ARAU presenta su espectáculo híbrido que mezcla ópera, stand up y crítica social; prepara documental sobre migración y lamenta la precariedad del arte en plataformas digitales.
El músico vuelve a la Ciudad de México con un espectáculo inclasificable que él mismo define como una “estandopera”, formato que cruza stand up, ópera, teatro, música y crítica social. El concierto titulado Tocada y Fuga tendrá lugar el 20 de febrero en el Teatro de la Ciudad, recinto que el multifacético creador describe como su favorito: “Aparte el teatro en la ciudad es mi favorito, güey… es bellísimo y tiene todo este espíritu”, dijo en entrevista a La Razón.
La propuesta deriva del álbum del mismo nombre, lanzado recientemente, en el que Arau reescribe algunas de las obras más célebres del repertorio clásico con letras humorísticas y nuevos arreglos. “Agarré las diez canciones más famosas del hit parade de la música clásica y les puse letras… ‘O sole mio’ pasó a ser Pozole mío —incluye la receta— y el Lago de los cisnes se volvió el Lago de los bisnes”, comenta entre risas. El show contará con siete músicos, cantantes y actores en escena, además de invitados especiales.

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La presentación del 20 de febrero será la única programada en la Ciudad de México. “Le han hecho evolución al proyecto, ahora tiene más elementos dramáticos… ya lo presentamos en el Lunario y en el Vive Latino, pero ésta es una nueva versión”, explica. La duración estimada es de hora y media.
Arau, quien vive en Los Ángeles, reconoce que el espectáculo llega en un momento complejo para la industria cultural.
“El cine está bastante parado… ya casi nada se está filmando en Hollywood”, comenta. En el ámbito musical, el panorama tampoco es halagador: “¿Sabes cuánto me pagan cada vez que alguien escucha una canción mía en Spotify? Cuatro centésimas de centavo”, afirma. “Lo más que he ganado en un año son tres mil pesos. Todo lo que es arte en Internet se devaluó gruesísimo”.
Por ello, mira con buenos ojos alternativas independientes como Bandcamp, donde los artistas fijan precio y reciben mejor trato. Sin embargo, reconoce el dilema: “La gente con la que trabajé en el disco me decía: ‘Si no estás en Spotify, no existes musicalmente’”. La tensión entre visibilidad y precarización atraviesa su reflexión.
Más allá del escenario, el ex Botellita de Jerez prepara el documental Los expedientes mexicanos, motivado por la ignorancia generalizada sobre la historia del territorio mexicano en Estados Unidos, resalta. “Un gringo me preguntó: ‘¿Por qué hay tantos mexicanos en mi país?’… y no saben nada, nomás lo que dicen Trump y las redes”, cuenta. “No vas a creer, pero la mayoría no sabe que Los Ángeles, San Diego y San Francisco son nombres en español”.
Migración, protesta y racismo son temas que lo ocupan desde hace décadas. Desde su llegada al cine con Un día sin mexicanos (2004) —filme que se volvió referente del movimiento proinmigrante—, Sergio Arau sostiene que la participación política no es opcional: “Allá está bien complicado…, pero hay que participar, porque si no, ¿cómo le damos?”, afirma.
La ironía y la sátira siguen siendo sus herramientas. Ahora prepara mercancía inspirada en la historia del Teddy Bear, pero con un giro político: “Hice un osito con el pelo amarillo que se llama Trump-oso”, concluye.
Sergio Arau y su tocada y fuga
Cuándo: 20 de febrero
Dónde: Teatro de la Ciudad
Horario: 20 h
Precios: 250 a 500 pesos

