La primera jornada del Vive Latino alcanzó uno de sus momentos más intensos cuando Lenny Kravitz apareció en el escenario Amazon Music con un sonido atronador que marcó el inicio de uno de los conciertos más esperados del día. Los aplausos acompasados del público fueron el telón de fondo ideal para que el cantante arrancara con “Bring It On” y “Dig In”, desatando la euforia de miles de asistentes.
Entre la multitud, los gritos tan característicos del público mexicano no se hicieron esperar. “¡Mira esas caderas wey, chiquitooo!”, gritó una chica entre risas mientras Kravitz recorría el escenario. Otros respondían con ovaciones y cánticos de “Lenny, Lenny, Lenny”, mientras algunos asistentes pedían en tono de broma: “¡Que se encuere!”.
Kravitz aprovechó una pausa en su show para confesar a los miles de fanáticos que la capital mexicana es “su lugar favorito”.
“Ciudad de México, bienvenidos a esta celebración, estamos para celebrar, todos los días es una bendición y estoy muy feliz de estar aquí con ustedes. Siempre están en mi corazón, todos juntos. Somos energía, somos vida, somos amor. Significan tanto para mí. Ciudad de México es mi lugar favorito, los amo”, dijo hablando un español bastante fluido.

El concierto avanzó entre guitarras potentes y una banda que recibió una ovación particular cuando el cantante presentó a sus integrantes, especialmente a la baterista y al guitarrista Craig Ross, uno de sus colaboradores históricos.
La energía del show no hizo más que incrementar con temas como “Believe”, “Paralyzed” y “Low”, antes de entrar a la recta final con una serie de clásicos que hicieron retumbar el escenario principal: “It Ain’t Over ’Til It’s Over”, “Again”, “American Woman”, “Fly Away” y “Are You Gonna Go My Way?”, coreados por miles de voces al unísono.
Antes de interpretar “Let Love Rule”, Lenny Kravitz compartió otro mensaje con el público :“En este mundo de oscuridad e incertidumbre, que gane la luz y el amor. No se preocupen por lo que los demás hacen, hagámoslo juntos”, sentenció.
Mientras la canción sonaba, algunos asistentes grababan el momento con sus teléfonos —incluso con cámaras de baja definición—, pero la intensidad del concierto parecía importar más que la calidad de las imágenes, pues entre el rimbombante sonido de las bocinas, se alcanzaba a escuchar un prologando “Vive Latinoooo” que gritaba un fan.
Ya en la parte final, el cantante descendió por los escalones que separan el escenario del público. Entre manos extendidas y teléfonos levantados, avanzaba mientras avanzaba entre la gente, repartiendo “I love you”. Recibió también una bandera de México que no dudó en colocar sobre sus hombros antes de regresar al escenario para ondearla frente al público.
En el cierre, levantó el micrófono para que las miles de voces de los allí reunidos corearan el final de la canción mientras miles de personas movían las manos de un lado a otro. “Nos vemos muy pronto. Los amo”, dijo antes de despedirse con un poderoso “Viva México”.

Entre añoranza y clásicos
Previo a la presentación de Kravitz, en otro de los escenarios del festival, el veterano rockero John Fogerty ofreció un concierto cargado de clásicos. El espectáculo comenzó con una luna nocturna proyectada al fondo del escenario, mientras entonaba “Bad Moon Rising”, seguida de visuales con tonos cálidos que evocaban viajes en motocicleta por carreteras estadounidenses con “Have You Ever Seen The Rain?”.
Durante el concierto también sonaron “Fortunate Son”, “Rockin’ All Over The World”, “Proud Mary” y “The Old Man Down The Road”. Vestido con camisa a cuadros, paliacate rojo y una guitarra eléctrica amarillo metálico, Fogerty se mostró especialmente animado frente al público mexicano.
“Estoy muy contento de estar aquí, Ciudad de México, ¡vamos! Solo quiero decirles que los amo mucho”, dijo visiblemente emocionado.
El músico incluso tocó con una guitarra roja que, según dijo, utilizó en el histórico Woodstock, lo que provocó nuevos aplausos entre los asistentes. La presentación continuó siempre entre coros de “olé, olé, olé” que acompañaron la energía de uno de los nombres históricos del rock estadounidense.

Fiesta con la Maldita Vecindad
Tras el espectáculo internacional de Lenny Kravitz, el escenario principal recibió al filo de la medianoche a La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, que cerró la jornada, fiel a su estilo, con un mensaje social y festivo.
“Bienvenidos todos los corazones convocados aquí esta noche. En estos momentos de tanta guerra, de tanta violencia y tanta destrucción. Desde este escenario elevamos el rezo por la paz en el mundo. Por la unidad, por la alegría, por la libertad. Con la medicina de la música y el corazón alegre”, expresó Roco Pachukote, líder de la banda.

La presentación estuvo marcada por un sentimiento reflexivo sobre la unidad, el amor y el empoderamiento femenino. Canciones como “Solín” y “Pata de perro” pusieron a bailar al todos en la pista, mientras que “Pachuco” contó con la participación de la influencer La Coreañera como invitada.
El momento más emotivo llegó con “Kumbala”, que se convirtió en un cierre simbólico para el primer día del festival, antes de que el caos se apoderara de quienes querían aún terminar la noche con Moenia, en el escenario Amazon.

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MSL


