POR SI ALGUIEN aún tenía dudas sobre la capacidad del otrora perpetrador de la saga Piratas del Caribe para utilizar los códigos propios del entretenimiento, en su nueva película además de ponerla en juego y llevarla a los límites del absurdo, se da el lujo de darle un sustento más profundo de lo acostumbrado por sus producciones, y en términos generales salir bien librado haciéndole honor al título de ésta, Buena suerte, diviértete, no mueras.
Porque, aunque no es perfecta, esta propuesta, sí en cambio es hilarante e inteligente.
Buena suerte, diviértete, no mueras se desarrolla en un futuro apocalíptico casi presente —con paradoja de la predestinación incluida—, donde un hombre —interpretado por Sam Rockwell— regresa por 117ª vez en el tiempo para reclutar a un grupo de personas.
- El Tip: En el sitio web agregador de reseñas Rotten Tomatoes, el 85 por ciento de las 137 críticas de la película son positivas.
El protagonista busca encontrar la combinación adecuada que pueda detener la debacle de la civilización en manos de la tecnología. De acuerdo con su visión, el fin del mundo no se presentará con estallidos ni catástrofes visibles como se suele imaginar, sino que vendrá disfrazado de algoritmo con una inteligencia artificial que está fuera de control, nutrida por el odio, la desinformación y las dinámicas adictivas que se expanden a través de las plataformas digitales.
Se trata de un delirio pop que, valiéndose de distintos conceptos como el de los zombis y los kaijus, reinterpretados a través de la contextualización social, entre muertes plagadas de ironía y con algunos personajes casi esperpénticos, expone el efecto de aislamiento que redunda en el desprecio hacia los demás provocado por el uso excesivo de celulares y otros dispositivos, así como las redes sociales.
El grado de desfachatez que alcanza el humor bobalicón es lo que también le permite hacer digerible para el gran público el escarnio con el que apunta hacia ciertos temas actuales altamente sensibles, dígase la terrible normalización que se vive con respecto a los tiroteos en las escuelas y las agresiones de los alumnos hacia los docentes, aunado a la eterna consigna sobre la comercialización que ha hecho de los avances científicos una herramienta más del consumismo.
Por otro lado, si de algo adolece la película Buena suerte, diviértete, no mueras del cineasta estadounidense Gore Verbinski —Rango (2011)—, es de ciertos descuidos en la estructura narrativa episódica que va y viene hacia el pasado para contarnos los antecedentes inmediatos de los personajes involucrados. Debido a ello hay claras incongruencias temporales y omisiones, sin dejar de mencionar que la intensidad de la peculiar alergia que padece una de las protagonistas a veces aplica a conveniencia.
Sin embargo, Buena suerte, diviértete, no mueras se sostiene sin contratiempos graves, resulta divertida, aguda y conveniente, e incluso se apunta en la línea tradicional de la ciencia ficción que siempre va acompañada de un discurso crítico. Podemos decir que es un aceptable regreso del director Gore Verbinski tras diez largos años alejado de la pantalla grande y luego de varios proyectos que fueron cancelados.
La película fue escrita por Matthew Robinson y producida por Erwin Stoff. Tuvo su estreno mundial en el Fantastic Fest de 2025, el 28 de septiembre. Además, tuvo su estreno europeo como proyección de gala especial en el 76.º Festival Internacional de Cine de Berlín, en febrero de este año.
En la pantalla, aparte de a Sam Rockwell, podremos ver a los actores Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Asim Chaudhry, Tom Taylor y Juno Temple.
La cinta Buena suerte, diviértete, no mueras ya se encuentra disponible en salas de cine de todo México, desde el jueves 9 de abril.


