DURANTE ENERO de 2001, un joven cineasta debutante llamado Richard Kelly tomó por sorpresa a los asistentes del Festival de Cine de Sundance con su ópera prima Donnie Darko, protagonizada por un poco conocido Jake Gyllenhaal en el papel de un aparentemente normal chico americano, quien, tras escapar de una muerte casi segura, comienza a sufrir alucinaciones que le llevan a actuar de manera errática, mientras recibe las visitas de un extraño y algo siniestro personaje disfrazado de conejo que le advierte que el fin del mundo está cerca.
“Esa primera vez que la vimos con público en Sundance todavía no estaba terminada y no fue una buena proyección, la gente estaba confundida, algunos estaban enojados y hubo otros a quienes les encantó; tiempo después fui a una proyección de medianoche en Manhattan y ahí fue cuando vi a los fans volverse locos por la película y amarla con mucha pasión”, recordó Kelly en entrevista con La Razón durante una reciente visita a Ciudad de México.
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Sobre cómo se originó, el director reveló que “la inspiración para hacer esta película fue una historia de mi ciudad natal en Virginia. Recuerdo haber leído sobre un trozo de hielo que se desprendió del ala de un avión comercial y cayó sobre una casa en las afueras, destrozando la habitación de un adolescente que estaba en un entrenamiento de beisbol o algo así. Al llegar a casa encontró su habitación destrozada; esto me hizo pensar en que eso había sido un poco aterrador y gracioso, y me pareció una idea genial para hacer una película. Me embarqué en una aventura para descubrir de dónde venía eso y resolver el misterio”.

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El mayor desafío fue rodar en 28 días con un presupuesto de 4.5 millones de dólares. “Suena a mucho dinero y, lo era en ese momento para alguien de 25 años, pero no alcanzaba para hacer una película que tiene muchos decorados grandes y complejos, partes móviles, efectos visuales”, confesó.
Con el paso de los años, la cinta alcanzó un estatus de culto a nivel mundial y es considerada como una obra cinematográfica indispensable que debe verse al menos una vez, algo por lo cual el realizador está muy agradecido. “Me gusta que haya crecido y se vuelva más popular año tras año. Mi objetivo es que siga llegando a más público y que se convierta en algo cada vez más grande”, mencionó. Igualmente, compartió que nunca creyó que la gente seguiría sintiendo tanta pasión por Donnie Darko tanto tiempo después de su estreno, especialmente las generaciones más jóvenes.
“Creo que esta película sigue siendo relevante por sus temas universales y por ser una historia de ciencia ficción muy compleja, densa y de alguna manera seductora que invita a la gente a seguir viéndola, interpretándola y comentándola; está diseñada de esa forma, como un gran rompecabezas complejo, y quienes trabajamos en ella tuvimos la suerte de crear algo realmente bueno, no sé si volveré a hacer una película que guste tanto, pero lo he estado intentando”, agregó.
El primer largometraje de Kelly destacó en su tiempo y lo ha seguido haciendo gracias a la originalidad de su historia, una que en la actual época de exceso de remakes podría llamar la atención de algún estudio u otro cineasta para intentar recontarla. Al respecto, el director declaró contundentemente que “haría todo lo posible para evitar que alguien rehaga esta película; si eso pasara, sería sólo por encima de mi cadáver”.
Con motivo de su 25 aniversario, Donnie Darko llegó nuevamente a la pantalla grande en México en diversas salas a lo largo del país, lo que resulta en una oportunidad para verla de nuevo o por primera vez.

