Se estrena en Disney+

Pinocho: ¿Vale la pena dedicarle un minuto al live action del clásico?

La incorporación de un hada afrodescendiente es congruente con la fábula; representa el reencuentro de Robert Zemeckis (director) y Tom Hanks (Gepetto)

Pinocho: ¿Vale la pena dedicarle un minuto al live action del clásico?
Pinocho: ¿Vale la pena dedicarle un minuto al live action del clásico?Especial
Por:
  • Jesús Chavarría

Llama la atención cómo "Pinocho", aquella película de 1940 destinada a darle continuidad a la aclamada "Blanca Nieves y los 7 enanos" (1937), le dio la vuelta al espíritu subversivo de la obra original escrita a finales siglo del XIX por el italiano Carlo Collodi, que exponía la naturaleza humana y sus rasgos de egoísmo y ambición, para entregar una fábula que ponderaba los valores universales, pero de una manera más ligera y amable, hoy en 2022, en su versión live action, sigue cumpliendo con esa misma función a pesar de la polémica.

En esta ocasión, Disney apostó por dejar el proyecto en manos de Robert Zemeckis, quien ya instalado más como un artesano fílmico, y no como aquel director propositivo que dentro de la maquinaria hollywoodense dejó huella con la legendaria saga de "Volver al Futuro" —1985, 1989 y 1990—, asegura una ilustración en la línea de fastuosas y artificiosas producciones tipo "La Bella y la Bestia" (2017), en la que de igual forma la cuestión técnica, en conjunto con el diseño de arte, se convierten en el principal atractivo, aunque con un poco más de corazón. 

Cargando con un oficio innegable, el también responsable de títulos como "¿Quién engañó a Roger Rabbit?" (1998) y "El expreso polar" (2004), sin el afán de salirse del marco establecido, cual cariñoso marionetista reparando su muñecos, se aboca en revitalizar las secuencias.

Va apretando tuercas con perspectivas que enfatizan algunas sensaciones, dan mayor profundidad a lo que antes obedecía por completo al lenguaje de animación 2D, o un mayor lucimiento de los escenarios y del diseño de personajes en CGI (imágenes generadas por computadora, por sus siglas en inglés) cuando es necesario, eliminando adornos coloridos propios de aquella época, para dar prioridad a ciertos momentos de misterio, permitiéndose uno que otro agregado que podrían considerarse como autorreferencias.

No se puede simplemente hacer una versión de acción real de lo que fue la película animada. Tiene que ser más profunda. Tiene que tener más bagaje emocional. Así que, desde el comienzo, Gepetto está cocinándose en su propio jugo, por así decir, y no es un jugo feliz

Tom Hanks, Actor

Es algo muy similar a lo que sucede en el apartado musical con la participación de su eterno cómplice Alan Silvestri —"Forrest Gump" (1994) y "Náufrago" (2000)—, quien en este caso es el encargado de equilibrar la estilización musical de los acordes del clásico, sin sofocar la carga de nostalgia. 

Por supuesto, la participación de Tom Hanks, quien viene de las recientes "Finch" y "Elvis" —ambas de este 2022— y vaya que sabe transitar entre la comedia y el drama, es una garantía a la hora de darle verosimilitud a la gestual caricaturesca, dentro de un live action lleno de animales parlantes y otras criaturas animadas. Además supone el reencuentro creativo entre el actor y  Robert Zemeckis, ambos trabajaron juntos por primera vez hace 28 años.

Retomando lo dicho al inicio, es en este marco de pocos riesgos a nivel de propuesta, donde cobran sentido las modificaciones que incluyen cambios de color en el cabello y la piel de algunos protagonistas —la actriz y cantante afrodescendiente Cynthia Erivo interpreta a la Hada Azul—, los cuales más allá de lo discutible de su funcionalidad dentro de la trama, son congruentes con su naturaleza de fábula como moraleja, respondiendo a los necesarios reclamos de la sociedad actual, y no a la inclusión forzada como se ha mencionado.

La representatividad obedece al reclamo de un verdadero reflejo de nuestra realidad donde convivimos individuos de todas las razas, el cual nos había sido negado entre el doble discurso y los prejuicios, a veces reafirmados por las fórmulas de los cuentos de hadas y similares.

Esta versión de Pinocho llega hoy directo a la plataforma Disney+, mientras estamos a la espera de la interpretación desarrollada para Netflix por Guillermo del Toro, la cual dada su visión siempre alimentada por la vena más tradicional de la fantasía, oscura y retorcida, representará un más que interesante contraste.