Las autoridades del municipio de Bahía de Banderas autorizaron el desarrollo turístico-hotelero de playa Las Cocinas, en Punta Mita, Nayarit, cuya licencia de construcción les redituó en más de 21 millones de pesos de cobro, a pesar de que el proyecto contaba con un estudio de impacto ambiental de hace más de 25 años.
El permiso fue emitido el 23 de abril de 2025 con el folio A 0517 y el expediente DUXII-0600/25, a favor de Proyecto H5 Nayarit, S.A. de C.V., relacionado con el Grupo Dine, y da luz verde a la construcción de un complejo que incluye viviendas unifamiliar y plurifamiliares, áreas de piscina, hotel y áreas de servicio en una área superior a 58 mil metros cuadrados, con una vigencia de mil 080 días, de acuerdo con el documento municipal divulgado por el sitio Aristegui Noticias.
- El Dato: LA PLAYA Las Cocinas, localizada en Punta Mita, Nayarit, es conocida como un santuario ecológico porque ahí se da la anidación de las especies de tortugas carey y golfina.
El expediente sustenta la licencia en compatibilidades urbanísticas, uso de suelo, factibilidades de servicios de agua potable y drenaje, aunque con una manifestación de impacto ambiental fechada en el año 2000, sin actualización específica para el proyecto actual.

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Lo anterior contrasta con las resoluciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) federal inscritas en los oficios 138.01.03/2960/2025, del 14 de agosto de 2025, y 138.01.03/4439/2025, del 4 de noviembre del ismo año, en los que la dependencia determinó que el aviso de obra presentado por la empresa no acreditaba sustento para ejecutar intervenciones.
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SILENCIO OFICIAL. La autoridad insistió en que las obras proyectadas en la zona federal marítimo terrestre —incluyendo colocación de roca, manejo de sedimentos y reubicación de vegetación— requieren autorización formal y “no pueden ejecutarse bajo figuras de emergencia”.
Así, la concesión federal vigente en el área establece un uso exclusivamente de protección, lo que limita cualquier intervención a la conservación del litoral y garantiza el libre tránsito, sin permitir construcciones o infraestructura permanente.
Hasta el momento, el presidente municipal de Bahía de Banderas no se ha pronunciado al respecto e incluso ha expresado en reiteradas ocasiones su apoyo a los manifestantes, quienes exigen un alto a la obra.
Mientras tanto, los habitantes de la zona de Punta Mita han protestado en reiteradas ocasiones para frenar la obra y para exigir una reparación del “daño” ambiental provocado por la desarrolladora.
DAÑO AL HÁBITAT. De acuerdo con los habitantes, el lugar de la obra es una zona reconocida por su relevancia ambiental, al fungir como sitio de anidación de tortugas marinas protegidas por la legislación mexicana.
Además, la obra altera el flujo de sedimentos, aceleran la erosión y reduce el ancho de las playas.
Especialistas en manejo costero han advertido que este tipo de infraestructura, lejos de ser una solución ante fenómenos como tormentas o huracanes, puede agravar los problemas al modificar procesos naturales como el oleaje y la movilidad de la arena.
INTERVENCIÓN FEDERAL. Tras hacerse virales las protestas, la Secretaría de Gobernación (Segob) informó en días pasados que mantiene comunicación con habitantes y actores involucrados para garantizar el libre acceso público a las playas y sostiene mesas de diálogo para atender los planteamientos de la comunidad, revisar el avance de los trabajos en playa Las Cocinas y dar seguimiento a las evaluaciones técnicas y ambientales correspondientes.
La Segob asentó que la inversión de los desarrolladores inmobiliarios deberá ajustarse a criterios de legalidad, diálogo social y respeto al entorno, al tiempo que contribuya a la generación de empleos.
CRÍTICAS. El proyecto también ha generado críticas al gobierno estatal que encabeza el morenista Miguel Ángel Navarro, debido a que policías estatales detuvieron a tres activistas que se manifestaron en contra de la obra.
Aunque horas después fueron liberados, la acción provocó que el mandatario se viera obligado a declarar que se llevó a cabo una reunión con los activistas en la que se comprometió a que se respetará el uso público de la playa.
También aclaró que los policías estatales fueron retirados del lugar, para evitar confrontación con los pobladores.
El pasado fin de semana, las protestas se extendieron a Tepic, donde manifestantes se instalaron frente a Palacio de Gobierno simulando un día de playa, con toallas y sombrillas, como forma de presión para exigir playas libres y la revisión del impacto ambiental del proyecto.

