La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó la detención de dos hombres presuntamente responsables del homicidio de Manuel Neftalí, un interno de 41 años que falleció tras ser sometido a una brutal golpiza bajo el argumento de una supuesta “terapia”.
Lo que el centro de rehabilitación Fe, Esperanza y Amor en Monclova, Coahuila, intentó reportar inicialmente como una “muerte natural”, ha dado un giro criminal.
A través de un operativo de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), los imputados fueron capturados y trasladados al C4, donde enfrentan cargos por homicidio calificado.

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El caso, ocurrido en la colonia Óscar Flores Tapia, se reclasificó luego de que especialistas forenses determinaran que las lesiones de Manuel Neftalí eran incompatibles con causas naturales o accidentales.

El informe forense reveló una saña extrema en el ataque, detallando que la víctima sufrió un traumatismo torácico severo con múltiples contusiones en la caja torácica.
Entre las lesiones más graves se encontró una fractura de esternón, provocada por un golpe contundente o presión excesiva, lo cual derivó en un daño pulmonar crítico, esto causó el colapso de un pulmón y una insuficiencia respiratoria que resultó fatal.
Un castigo en medio de una crisis de salud
De acuerdo con las investigaciones, Manuel Neftalí, quien apenas llevaba unos días de haber ingresado al centro de rehabilitación, atravesaba un agudo episodio de psicosis derivado de su fuerte adicción.
En lugar de ser canalizado para recibir atención médica especializada o que se le aplicaran protocolos de contención humanitarios y adecuados para su estado mental, el personal del anexo presuntamente lo agredió.
Los informes señalan que los encargados lo sometieron con extrema violencia, escalando las agresiones físicas hasta un punto crítico.
Estos abusos, lejos de controlar la situación, culminaron trágicamente en su fallecimiento durante la madrugada del pasado martes, convirtiendo lo que debía ser un proceso de recuperación en un escenario de privación ilegal de la vida.
Indignación y vigilancia en los anexos
Este homicidio ha reavivado la indignación en la Región Centro de Coahuila, donde sectores sociales y familiares de la víctima exigen una regulación estricta de estos espacios.
La Fiscalía no descarta nuevas órdenes de aprehensión, ya que analiza la participación de terceros y la responsabilidad por omisión del personal encargado del anexo.
Mientras el proceso penal avanza, el centro de rehabilitación permanece bajo investigación ministerial para determinar si contaba con las condiciones operativas legales o si operaba bajo un esquema de abusos sistemáticos.

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