Belleza invernal

Cómo cuidar la piel en temporada de frío

CREMAS con ceramidas y ácido hialurónico ayudan a combatir la resequedad; el protector solar y los hábitos diarios mantienen la barrera cutánea saludable

Humecta tu piel con productos certificados
Humecta tu piel con productos certificados Foto: Pexels y Especial

Con la llegada del otoño y el invierno, las bajas temperaturas, el viento y los cambios de humedad pueden afectar la salud de la piel, provocando resequedad, tirantez e irritación. Aunque durante estas temporadas la exposición al sol suele disminuir, la piel continúa necesitando cuidados para mantenerse hidratada, protegida y saludable.

Adaptar la rutina de cuidado facial y corporal a las condiciones del clima, es fundamental para prevenir molestias y conservar la barrera natural de la piel. Sin embargo, no se necesita transformar por completo la rutina de belleza: la clave está en elegir productos estratégicamente, priorizar la hidratación y mantener el uso diario de protector solar, además de apostar por fórmulas adecuadas para cada tipo de piel.

Elige productos que vayan acorde a tu tipo de piel
Elige productos que vayan acorde a tu tipo de piel ı Foto: Pexels y Especial

Durante el otoño, la piel puede comenzar a sentirse más seca, incluso después de lavar el rostro. Esto se relaciona con la disminución de la humedad ambiental y la exposición al aire frío. Para contrarrestar estos efectos, la Academia Estadounidense de Dermatología recomienda utilizar, sólo para las pieles muy secas, cremas hidratantes más densas cuando las lociones ligeras resultan insuficientes. Entre los ingredientes que conviene buscar están la glicerina, el ácido hialurónico y las ceramidas, que ayudan a retener la humedad y mantener la barrera cutánea.

  • El Tip: Productos naturales son una alternativa, si tienes alergia a los químicos de algunas cremas

Por ejemplo, la vitamina C continúa siendo un ingrediente relevante en el cuidado facial gracias a sus propiedades antioxidantes. Su aplicación tópica puede ayudar a proteger la piel frente al daño provocado por los radicales libres y contribuir a mejorar la apariencia de las manchas y el tono desigual. Pero su tolerancia depende de la fórmula y del tipo de piel, por lo que conviene introducirla gradualmente si se tiene sensibilidad.

No expongas tu rostro, el filtro solar es tu mejor aliado
No expongas tu rostro, el filtro solar es tu mejor aliado ı Foto: Pexels y Especial

Los antioxidantes pueden ser aliados de la rutina matutina, pero deben complementarse con una crema hidratante y protector solar. Uno de los errores más comunes es pensar que al terminar el verano la protección solar deja de ser necesaria. Los rayos ultravioleta siguen presentes durante los meses fríos, incluso en días nublados, por lo que se recomienda utilizar productos para el rostro con Factor de Protector Solar de entre 30 y 50.

Además de elegir los productos adecuados, los hábitos cotidianos pueden marcar una diferencia. La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda, que para evitar que la piel pierda más humedad, por eso debes de tomar duchas cortas con agua tibia, en lugar de agua muy caliente, y utilizar limpiadores suaves sin fragancias. También es importante aplicar la crema hidratante inmediatamente después del baño, cuando la piel todavía está ligeramente húmeda, para ayudar a conservar el agua.

  • El Dato: LA ROPA también protege la piel: Guantes, bufandas y prendas que cubran las zonas expuestas ayudan a reducir el contacto directo con el viento y las bajas temperaturas. 
Humecta tu piel con productos certificados
Humecta tu piel con productos certificados ı Foto: Pexels y Especial

La exfoliación también requiere atención durante esta temporada. Si la piel presenta descamación, ardor o sensibilidad, conviene reducir la frecuencia de los exfoliantes y evitar combinar demasiados activos que puedan irritarla. Los labios y las manos, que suelen estar más expuestos al frío y al lavado frecuente, necesitan cuidados adicionales: un bálsamo labial sin ingredientes irritantes y una crema de manos aplicada después de lavarlas pueden ayudar a prevenir grietas y molestias.

Finalmente, el descanso, una alimentación equilibrada y una hidratación adecuada forman parte de una rutina integral de autocuidado. Consumir líquidos durante el día, incorporar alimentos variados y reservar momentos para descansar contribuyen al bienestar general. Si la resequedad persiste, provoca grietas o se acompaña de enrojecimiento y picazón intensa, es recomendable consultar a un dermatólogo para recibir una valoración personalizada.

CUIDADOS

Cinco tips imperdibles para mantener la piel

  • Hidrata inmediatamente después del baño. Aplica una crema con ceramidas, glicerina o ácido hialurónico en piel húmeda.
  • Evita las duchas muy calientes. Elige agua tibia y baños de cinco a diez minutos para reducir la pérdida de los aceites naturales.
  • No abandones el protector solar. Utiliza diariamente uno de amplio espectro con FPS 30 o superior, incluso en días nublados.
  • Protege labios y manos. Usa bálsamo labial sin ingredientes irritantes, crema de manos después de lavarlas y guantes.
  • Adapta tu rutina y evita irritaciones. Elige limpiadores suaves, reduce la exfoliación si notas sensibilidad  y no olvides la crema.

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