Legisladores del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes presentaron una iniciativa para evitar que el gobierno de Estados Unidos emprenda una acción militar contra México sin la autorización previa del Congreso, en medio de tensiones entre Donald Trump y Claudia Sheinbaum en torno al crimen organizado y la relación bilateral.
Según reportes periodísticos, el proyecto denominado “No Unauthorized War in Mexico Act”, fue impulsado por los congresistas Joaquín Castro, Sara Jacobs y Greg Stanton.
- El Tip: El viernes, 75 legisladores demócratas enviaron una carta a Marco Rubio en la que rechazaron cualquier acción militar contra México.
La propuesta establece que no podrán utilizarse fondos federales para llevar a cabo operaciones militares en territorio mexicano si estas no cuentan con el aval expreso del Poder Legislativo.
Joaquín Castro, presidente demócrata del Subcomité del Hemisferio Occidental, advirtió que un conflicto armado con México tendría consecuencias graves para la región y para la seguridad de ambos países. Señaló que una guerra no autorizada podría generar violaciones a los derechos humanos, desplazamientos forzados de población y una ruptura en la cooperación bilateral, además de un elevado costo económico para los contribuyentes estadounidenses.
Por su parte, la congresista Sara Jacobs subrayó que México es uno de los principales socios comerciales y estratégicos de Estados Unidos, por lo que un enfrentamiento militar pondría en riesgo vidas y dañaría una relación clave para la estabilidad regional.
“La guerra con México, autorizada o no, pondría en riesgo a las vidas de estadounidenses y mexicanos y destruiría la relación de Estados Unidos con nuestro socio comercial más importante (...) Bombardear a México no abordará de manera exitosa la crisis de fentanilo o los problemas representados por los cárteles…. Tenemos que hacer todo lo posible para evitar lo que sería un error catastrófico”, aseguró Jacobs.
En tanto, Greg Stanton sostuvo que los retos compartidos en materia de seguridad deben atenderse mediante mecanismos de colaboración y coordinación con el gobierno mexicano, y no a través de acciones militares unilaterales que podrían agravar la violencia.
En este sentido, sus promotores afirmaron que el objetivo es sentar un precedente y abrir el debate público sobre los límites del uso de la fuerza militar y el papel del Congreso en decisiones de política exterior.
La propuesta surge en un contexto de tensión política en Estados Unidos, se ha llegado a plantear la posibilidad de acciones directas contra organizaciones criminales en México.
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cehr