El nuevo modelo educativo puesto en marcha a partir de 2023 ha representado un reto para las y los docentes mexicanos, entre quienes se registra una tasa de entre dos y cuatro de cada 10 que aún presentan problemas para la implementación, reconoce la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Isabel, que lleva más de tres décadas como profesora en distintos planteles del Estado de México (Edomex), cuenta que la demanda de responsabilidades con el marco curricular y tareas aledañas fue elevada desde el inicio y todo se dio de una manera acelerada que no terminó de “digerir” de manera ágil lo que la Nueva Escuela Mexicana les pide.
“No quisiera decir que es por la edad, pero reconozco que no tengo la habilidad, como a lo mejor maestros más jóvenes sí, para leer documentos infinitos y absorber todo lo que nos pidieron y luego, luego, implementarlo, porque el desarrollo y eso de ‘hacernos’ del nuevo modelo fue en cuestión de meses para nosotros”, declara.

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- El Dato: Mario Delgado destacó el 27 de diciembre del 2025 que, con la NEM, las comunidades indígenas disponen de libros de texto gratuitos en 22 lenguas maternas.
Un documento publicado por la SEP a finales de 2025, y cuya elaboración estuvo a cargo de la Dirección General de Formación Continua a Docentes y Directivos de la SEP, reconoce que el dominio del plan de estudios es de un nivel medio.
Por ejemplo, 24.25 por ciento de los maestros no domina el programa sintético; 38 por ciento no termina de familiarizarse con la organización curricular por campos formativos; 26.4 por ciento tiene problemas con las finalidades de cada campo; 30.7 por ciento no alcanza a comprender los contenidos propuestos y 35 por ciento la evaluación formativa.
“Los colectivos docentes aún consideran que se enfrentan a múltiples desafíos sobre la implementación de la NEM y el Plan de Estudios 2022 en distintos aspectos, como la adaptación al nuevo paradigma educativo, las metodologías sociocríticas, acompañamiento en la construcción de la planeación didáctica, la vinculación entre el contenido de los Libros de Texto Gratuitos (LTG) con los campos formativos, ejes articuladores y su aplicación en distintos contextos, y destacan este último punto en las escuelas unitarias, bidocentes y multigrado”, admite la SEP.
El informe incluye las percepciones de directivos que advierten complejidades para que los docentes colaboren en las tareas. Asimismo, se enlistan múltiples necesidades respecto a que se fortalezca el uso de los libros de texto gratuito, la distribución de sus contenidos en el ciclo escolar y las orientaciones didácticas, ya que se emplean con menor frecuencia.
“Se hace mención de que ha hecho falta formación docente para comprender mejor cómo trabajar la propuesta educativa de la NEM, además de la necesidad de fortalecer la capacidad de crear nuevos contenidos o identificar aquellos contenidos locales que puedan sumar a su programa analítico”, indica el documento.
La especialista educativa Alma Maldonado, integrante del cuerpo de investigadores del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, señala que el escenario que hoy se admite desde la autoridad educativa en el informe fue advertido desde que se supo del plan de reforma educativa que emprendió el sexenio pasado, que no tomó en cuenta la dificultad que se sumaba por venir de la pandemia, que trajo consigo impactos a la educación, como rezago entre los estudiantes y que, en su momento, tuvo que ser la prioridad antes que echar a andar un nuevo esquema de enseñanza.
“Además, los maestros no tienen la formación adecuada, pues entonces es mucho más difícil cómo saber y entender esta idea de nuevo modelo era todo muy precipitado. Se dijo también que post pandemia era todavía más complicado porque, sin duda, se habían experimentado pérdidas de aprendizajes muy fuertes”, declara.
Aunado a esto, la investigadora menciona que resulta más difícil tener certezas integrales sobre el escenario educativo que se enfrenta a nivel nacional, debido a que no se cuenta con los mecanismos para evaluar el modelo educativo, al haber desaparecido la Comisión Nacional para la Mejorar Continua de la Educación (Mejoredu), como parte de uno de los últimos proyectos del sexenio pasado que extinguió organismos y órganos autónomos bajo el argumento de que representaban duplicidad de funciones, entre otros.
“Como desaparecieron las instancias de evaluación, las pruebas estandarizadas, pues nos quedan muy pocos elementos para saber si estas ideas del modelo realmente van a mejorar el aprendizaje. Y creo que es donde vamos a ir a ciegas y seguiremos a ciegas mientras no se restituyan estos mecanismos de evaluación o estos indicadores, mucho más cuantitativos que, si bien son criticables para un sistema de millones de alumnos, pues son necesarios; o sea, te gusten o no, necesitamos ver cuantitativamente cómo están aprendiendo los niños y las niñas”, dijo.

