Con la novedad de que Ricardo Monreal, líder de la mayoría legislativa en la Cámara de Diputados, aplicó ayer la máxima de Kalimán. Aquella de “serenidad y paciencia”. Esto luego de que la gobernadora Layda Sansores lanzara ataques en su contra y hasta con cierta carga de furia. Nos cuentan que cuando periodistas de diversos medios lo abordaron sobre el tema, el zacatecano expresó que no es momento para incendiar un conflicto interno, pues alguien tiene que mostrar altura de miras y prudencia. “Si no, no va a quedar quién cierre la puerta en nuestro movimiento”. Para el diputado, la 4T requiere de unidad y cohesión y no de pleitos, pues éstos no ayudan a la Presidenta Claudia Sheinbaum ni al país. Vieron bien morenistas que Monreal no revirara, sobre todo, porque noticias como la salida de la embajada de Guatemala de Romeo Ruiz, pareja de la mandataria estatal, siguen pegando en la sede del Ejecutivo estatal. Uf.

