Ven posibles omisiones en registros sanitarios

Reportan baja de 66% en sarampión; mismas cifras se contraponen

Disminuyen contagios pero boletín epidemiológico reporta miles de brotes de enfermedades similares sin clasificar; expertos coinciden en que esta categoría permite sostener criterios de país libre del padecimiento

Aplicación de dosis de vacuna contra el Sarampión
Aplicación de dosis de vacuna contra el Sarampión Foto: Cuartoscuro

Aunque la Secretaría de Salud (SSa) reconoció en su reporte diario la presencia de un brote de sarampión en el país, el Boletín Epidemiológico Semanal (BES) —principal instrumento oficial de vigilancia sanitaria a nivel internacional— no registró ningún caso confirmado de esa enfermedad. Esta contradicción, según expertos, pone en entredicho la consistencia de la información pública difundida por la propia autoridad.

El BES, utilizado como fuente principal de notificación ante organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), registró hasta el 28 de marzo de este año 20 mil 759 casos de enfermedad febril exantemática —un conjunto de infecciones, en su mayoría virales, caracterizadas por erupciones cutáneas— sin clasificar ninguno de estos como sarampión, a pesar de que reportes paralelos de la propia dependencia gubernameltal documentaron miles de contagios confirmados en ese mismo periodo.

  • El Dato: En 2025, se notificaron 14,975 casos confirmados de sarampión en 13 países, 32 veces más en comparación con 2024, según la OPS.

La discrepancia se encuentra en el reporte diario que publica la misma SSa y en el que se contabilizaron 15 mil 209 casos confirmados de sarampión desde el 1 de enero de 2025, de los cuales ocho mil 656 corresponden a este año. Ese mismo documento identificó la semana del 8 al 14 de febrero como el punto más alto del brote, con mil 188 diagnósticos positivos; sin embargo, el Boletín Epidemiológico de ese periodo no incluyó ninguno.

Ambas estadísticas, además, provinieron del mismo Sistema Especial para la Vigilancia Epidemiológica de las Enfermedades Febriles Exantemáticas (EFE), lo que acentuó la discrepancia.

Otro elemento que encendió alertas entre los especialistas consultados por La Razón es que el sarampión figura como enfermedad de notificación inmediata y semanal, por lo que sus registros deberían aparecer sin retraso en las publicaciones oficiales. También señalaron que la ausencia de casos confirmados de sarampión en el BES podría responder a una estrategia para evitar la pérdida del estatus de país libre de transmisión endémica.

Ricardo Lino, epidemiólogo y consultor médico, coincidió en que “excluir estos contagios del boletín permite sostener, en el papel, los criterios exigidos por la OMS para considerar a México como libre de sarampión” y añadió que “la discrepancia entre reportes debilita la credibilidad del sistema epidemiológico y limita la capacidad de respuesta ante un posible repunte del virus”.

Carmen Almanza, médico pediatra en un hospital público de Ciudad Juárez, Chihuahua, explicó que “la transparencia en el registro y clasificación de los casos sospechosos es fundamental para mantener la confianza en el sistema epidemiológico, especialmente en un contexto internacional en el que varios países han registrado el resurgimiento del sarampión debido a la disminución en las coberturas de vacunación”.

Para la médica, el contraste entre los miles de casos reportados de enfermedad febril exantemática y la ausencia de casos confirmados de sarampión en el BES alimenta el debate sobre la precisión de los reportes oficiales y la vigilancia epidemiológica en el país.

El infectólogo Alejandro Macías recordó que, en noviembre del año pasado, la OPS declaró que la región ya no estaba libre de sarampión como en años anteriores y que, aunque México mantuvo durante décadas su estatus de territorio libre, eso podría cambiar.

“Todo empieza o debería comenzar por la transparencia; si no tenemos datos claros y reales de la enfermedad, no podríamos tener mediciones de si se puede conservar el estatus o no”, concluyó.

Hasta hoy, México mantiene el reconocimiento internacional de eliminación del sarampión, otorgado bajo criterios establecidos por la OMS. Para conservar ese estatus, los países deben demostrar que no existe transmisión endémica del virus.

También debe existir el control de casos importados, garantizando que cualquier brote proveniente del extranjero se contenga antes de generar transmisión sostenida. Para que el país continúe bajo este estatus, deben existir condiciones como la ausencia de transmisión endémica durante al menos 12 meses consecutivos, es decir, que no existan cadenas de contagio locales sostenidas; además, cobertura de vacunación superior al 95 por ciento con dos dosis de la vacuna triple viral (SRP/MMR). Debe existir un sistema de vigilancia epidemiológica sólido, capaz de detectar casos sospechosos, confirmarlos mediante laboratorio y realizar estudios genéticos del virus.

Alejandro Macías explicó que, al perderse la inmunidad de rebaño entre los menores de cinco años antes de la pandemia, el país quedó vulnerable. El especialista indicó que el descenso en la cobertura se inició en 2018 y se profundizó en la administración pasada, llevando los índices, que superaban 95 por ciento, a niveles por debajo de los 80 puntos porcentuales en la población infantil.

La caída en los niveles de vacunación coincide con la distribución territorial del virus, que mostró un avance significativo durante este año. Los datos oficiales apuntan a casos confirmados en 460 municipios, equivalentes al 18.56 por ciento del país. El norte concentró las tasas más altas, aunque por volumen total Jalisco ocupó el primer sitio con cinco mil 62 contagios confirmados en lo que va del 2026.

Con relación a la letalidad, la Secretaría de Salud reportó 36 defunciones acumuladas entre 2025 y 2026. Chihuahua encabezó la lista con 21 casos, seguido por Jalisco con cinco; el resto se distribuyó entre Sonora, Durango, Michoacán, Tlaxcala, Ciudad de México, Chiapas, Guerrero y Sinaloa. Finalmente, Alejandro Macías señaló que resulta “muy lamentable” la ocurrencia de muertes asociadas al sarampión en México. Subrayó que, a diferencia de otras enfermedades, la mayoría de los casos de sarampión presentan cuadros serios, con complicaciones frecuentes como otitis, encefalitis o neumonía, además del impacto sobre la memoria inmunológica y la desnutrición infantil.

Nivel de contagio
Nivel de contagio ı Foto: Especial

...Y el Gobierno reporta una caída mayor a 60%

› Por Yulia Bonilla

En el último mes y medio se ha observado una reducción del 66 por ciento en el número de casos de sarampión en todo el país, derivado de la estrategia nacional de vacunación implementada por el Gobierno federal.

Durante la conferencia matutina, Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaria de Salud, destacó que ya suman seis semanas con una disminución continua, derivado de la estrategia de vacunación con la que se han aplicado 18.3 millones de dosis.

“Gracias a este esfuerzo, gracias a la vacunación, que nos han ayudado las personas a acudir a vacunarse, que todo el Sector Salud ha puesto a disposición estos puntos de vacunación y la amplia disponibilidad de vacuna, continuamos a la baja en términos de la propagación del sarampión”, dijo.

  • 6 semanas a la baja de la enfermedad ha registrado el Gobierno

El momento de mayor transmisión fue alrededor del 20 de febrero, cuando el promedio era de 200 casos por día, pero ahora el indicador pasó a 70 diarios, es decir, 66 por ciento menos.

Explicó que esta última semana se observó una reducción en la aplicación de vacunas, a causa de las inmunizaciones de Semana Santa, tras la cual se trabajará en recuperar el ritmo de aplicación.

Además, recordó que, para este plan, se han instalado más de 20 mil puntos de vacunación que pueden ser consultados en la página dondemevacuno.salud.gob.mx

El funcionario subrayó que, a pesar de que la situación ha mejorado, se debe mantener el llamado a que la población acuda a los centros de vacunación, sobre todo para que los grupos vulnerables reciban la dosis.

Entre estos están considerados los niños entre seis y 12 meses de edad, que no hayan recibido el esquema. También aquellas personas entre 13 y 49 años de edad.