Perfil clave

Caen mano derecha de El Guano y nueve más

Autoridades ubicaron a la organización como parte de una facción del Cártel del Pacífico, con presencia en la región serrana

Eber Israel “N”, operador clave de El Guano, tras ser capturado, ayer.
Eber Israel “N”, operador clave de El Guano, tras ser capturado, ayer. Foto: Especial

UN OPERATIVO conjunto en Durango dejó fuera de operación a una de las células cercanas a Aureliano Guzmán Loera, El Guano, hermano de El Chapo Guzmán. Fuerzas federales detuvieron a 10 presuntos integrantes de este grupo en el poblado La Cebadilla, municipio de Tamazula, entre ellos Abel “N”, identificado como su principal colaborador.

Autoridades ubicaron a la organización como parte de una facción del Cártel del Pacífico, con presencia en la región serrana. La captura incluyó perfiles estratégicos dentro de la estructura criminal, lo que reforzó el impacto del despliegue.

  • El Dato: Los detenidos fueron puestos a disposición de la FGR en Culiacán, donde se integran las investigaciones correspondientes.

Entre los perfiles clave también aparece Eber Israel “N”, a quien las autoridades ubican como pieza central en el manejo de recursos y la logística operativa del grupo. Su función incluía financiar actividades ilícitas y gestionar la compra de armamento, drones y artefactos explosivos, equipo que fortalecía la capacidad de fuego de la organización.

También fue detenido Etzair Lugo “N”, identificado como jefe de seguridad. Él dirigía los dispositivos de protección interna y encabezaba acciones armadas frente a células rivales, con especial confrontación contra operadores del Cártel de los Beltrán Leyva y grupos afines a Ismael El Mayo Zambada.

Durante la acción, personal del Ejército, Guardia Nacional y Secretaría de Marina aseguró un arsenal relevante. El decomiso incluyó una ametralladora Minimi calibre 5.56 milímetros, 10 armas largas, una pistola, además de explosivos, cargadores y cartuchos de diversos calibres.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó que la operación derivó de labores de inteligencia compartidas entre los gobiernos de México y Estados Unidos, en el marco de acuerdos bilaterales de seguridad. Esa coordinación permitió ubicar a los objetivos y ejecutar el despliegue con precisión.