Enrique Díaz Vega, a sus 50 años, el exsecretario de Administración y Finanzas ha pasado de ser el responsable de la solvencia económica del estado a un prófugo buscado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Díaz Vega no era un funcionario cualquiera, era considerado el “motor” del gobierno y un aliado de extrema confianza para el gobernador Rubén Rocha Moya.
Antes de dar el salto a la política, Enrique Díaz Vega consolidó su carrera como empresario en Culiacán, destacando principalmente en el ramo inmobiliario y de la construcción.

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Esta posición en el sector privado le permitió tener la influencia que lo llevarían a ser nombrado titular de la Secretaría de Administración y Finanzas el 1 de noviembre de 2021.
Desde esa posición, Díaz Vega controlaba la administración, la gestión del presupuesto estatal y la deuda pública.
Asimismo, bajo su mando se encontraban las licitaciones, los contratos y los pagos a proveedores, además de tener el control sobre la nómina de todo el gobierno del estado.
Durante su gestión del año 2021 a 2024, mantuvo un perfil técnico siendo el encargado de defender los paquetes económicos ante el Congreso local.
Sin embargo en febrero de 2024, Díaz Vega presentó su renuncia al cargo por motivos personales y su deseo de retomar sus actividades en el ámbito empresarial.
Sin embargo, las investigaciones del Departamento de Justicia y la DEA sugieren que su salida no detuvo el escrutinio sobre sus actividades.
Los cargos que enfrenta en Estados Unidos
La acusación formal revelada en Nueva York coloca al exsecretario en una situación crítica, señalándolo por tres delitos graves que podrían costarle la cadena perpetua, siendo estos:
- Conspiración para importar narcóticos: Específicamente fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina.
- Posesión de ametralladoras y artefactos explosivos.
- Conspiración para poseer dispositivos destructivos.
La justicia de Estados Unidos afirma que Díaz Vega aprovechó su puesto para ayudar al cártel a enviar grandes cargamentos de droga hacia el norte, usando al gobierno como protección.
Hoy, el nombre de Enrique Díaz Vega figura en la lista de objetivos prioritarios junto al de Rocha Moya y otros exmandos policiales.
La fiscalía federal en Nueva York ha solicitado formalmente su captura, marcando el fin de su carrera pública y el inicio de una persecución internacional por presuntos vínculos con el crimen organizado.

