Es de los más golpeados por crisis

Ingresos del crudo van a sector Salud venezolano

› EL GOBIERNO interino dice que recursos petroleros se destinarán a hospitales y centros médicos; EU continuará con decomisos de petroleros; incautan en Caracas 7 toneladas de narcóticos

EL PETROLERO llamado Xanthos Eos navega en el lago de Maracaibo, Venezuela, el pasado 7 de enero.
EL PETROLERO llamado Xanthos Eos navega en el lago de Maracaibo, Venezuela, el pasado 7 de enero. Foto: AP

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que los ingresos obtenidos por la venta de petróleo y gas serán destinados a la recuperación y reestructuración del sistema público de salud, en medio del control que ejerce Estados Unidos sobre la comercialización del crudo venezolano y la administración de los recursos derivados de esas operaciones.

Durante un discurso transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez señaló que su administración trabaja en un plan especial para el área sanitaria, uno de los sectores más golpeados por años de crisis. Subrayó que el primer compromiso es que cada dólar que ingrese al país por concepto de la industria petrolera y gasífera se utilice para atender las necesidades del sistema de salud. Como parte de este programa, indicó que al menos 75 centros asistenciales serán equipados con recursos provenientes de la actividad energética.

  • EL DATO: EL PRESIDENTE de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que el ataque de EU a Venezuela fue “vil y criminal” y reafirmó la “lealtad” del gobierno insular hacia el chavismo.

Las declaraciones se producen después de que el secretario de Energía de EU, Chris Wright, anunciara el 7 de enero que Washington controlará la venta de petróleo venezolano por tiempo indefinido y que los ingresos de esas transacciones serán depositados en cuentas administradas por el Gobierno estadounidense. En una conferencia en Miami, Wright explicó que su país permitirá la venta del crudo a refinerías estadounidenses y a mercados internacionales, pero precisó que las operaciones serán realizadas por autoridades de ese país.

Según el funcionario, la medida se enmarca en el anuncio previo del presidente Donald Trump, quien afirmó que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para su comercialización. Washington sostiene que esta estrategia busca garantizar el manejo de los recursos mientras se intenta reorganizar la industria petrolera venezolana.

Asimismo, fuentes familiarizadas con el proceso señalaron que el Ejército y la Guardia Costera de Estados Unidos han confiscado al menos cinco petroleros en aguas internacionales en las últimas semanas, como parte de una campaña para consolidar el control de los envíos de crudo dentro y fuera del país sudamericano.

Estas acciones se intensificaron tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, durante una operación militar estadounidense que incluyó bombardeos en Caracas y en otros tres estados. Desde entonces, la administración de Donald Trump ha reiterado que mantendrá el control de los recursos energéticos venezolanos mientras busca reordenar el sector petrolero. En diciembre, Washington ha impuesto un bloqueo que prácticamente paralizó las exportaciones, aunque los envíos se reanudaron recientemente bajo supervisión estadounidense.

  • 4 Estadounidenses que estaban en la cárcel fueron liberados

En el ámbito interno, el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, informó sobre la incautación de siete toneladas de narcóticos en los primeros días de 2026 y negó que Venezuela sea un corredor relevante del narcotráfico. Asimismo, se refirió a las consecuencias del ataque estadounidense, señalando que las autoridades trabajan en la identificación de restos humanos debido a la magnitud de las explosiones, que dejaron al menos un centenar de muertos.

Tras la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, Rodríguez asumió funciones de manera temporal bajo fuertes presiones externas. Desde entonces, Cabello ha iniciado acercamientos con Washington en un escenario marcado por el control petrolero, la tensión política y un proceso de reorganización institucional que mantiene al país bajo una supervisión internacional sin precedentes.