Estados Unidos interceptó este martes un séptimo buque petrolero presuntamente vinculado con Venezuela y que operaba pese a la “cuarentena” establecida por Donald Trump para impedir a embarcaciones sancionadas entrar o salir de aguas venezolanas.
De acuerdo con el Comando Sur (SOUTHCOM), tropas estadounidenses abordaron el buque Sagitta “sin incidentes”, una acción para “garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea el que se coordine de forma adecuada y legal”.
De acuerdo con la plataforma MarineTraffic, el Sagitta es un petrolero registrado bajo diversas banderas como Liberia o Panamá y, según su matrícula (IMO 9296822), es propiedad de la empresa Sunne Co Limited, con sede en Hong Kong. La última ubicación recibida del buque data de hace más de dos meses, cuando salió del mar Báltico, al norte de Europa.
En 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al petrolero por su participación en el transporte de petróleo o productos petrolíferos rusos, violando las restricciones impuestas tras la invasión a Ucrania.
El 16 de diciembre de 2025, Trump anunció un “bloqueo total y completo” de todos los petroleros sancionados vinculados al comercio petrolero de Venezuela. Al mismo tiempo, el republicano designó como una “organización terrorista extranjera” al gobierno del entonces presidente Nicolás Maduro Moros, mientras acumulaba recursos militares en aguas internacionales del Caribe para presionar su renuncia. El líder chavista fue finalmente capturado el 3 de enero, tras una intervención militar en Caracas.
El Skipper fue el primer petrolero incautado frente a las costas venezolanas, el 10 de diciembre de 2025. Trump describió el buque asegurado como “el más grande jamás incautado” por Estados Unidos.
Los demás petroleros, el M/T Sophia, el M/T Veronica, también fueron incautados en aguas cercanas al país sudamericano, excepto el Bella 1, que fue incautado el 7 de enero en el Atlántico norte tras una persecución de tres semanas.
Algunos buques interceptados están sujetos a sanciones estadounidenses o forman parte de una “flota fantasma” de barcos que ocultan su origen para transportar petróleo de Irán, Rusia o Venezuela.
Desde la captura de Maduro, Donald Trump ha declarado que Estados Unidos planea controlar las reservas petroleras de Venezuela, mientras el régimen chavista, ahora con Delcy Rodríguez al frente, acordó la entrega inicial de hasta 50 millones de barriles de crudo.
Con información de Reuters y AP.
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cehr