Fin del último candado atómico bilateral

EU busca nuevo pacto de despliegue nuclear

Rusia lamenta el vencimiento del acuerdo; la ONU advierte que el mundo se queda sin límites legales sobre mayores arsenales; China descarta integrarse a un eventual tratado

Lanzamiento de un cohete ruso de un misil balístico intercontinental, en foto de archivo.
Lanzamiento de un cohete ruso de un misil balístico intercontinental, en foto de archivo. Foto: Especial

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó ayer la propuesta de su homólogo ruso, Vladimir Putin, para extender de manera voluntaria por un año los límites al despliegue de armas nucleares estratégicas, luego de la expiración del tratado Nuevo START (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas), el último acuerdo de control de armamentos vigente entre ambas potencias. En su lugar, el magnate insistió en la necesidad de negociar un nuevo marco que sustituya al pacto que reguló los arsenales nucleares durante más de una década.

A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump afirmó que, en vez de prolongar el acuerdo, Washington debería encargar a sus expertos nucleares la elaboración de “un tratado nuevo, mejorado y modernizado” que pueda perdurar en el tiempo. El republicano sostuvo que el Nuevo START fue “mal negociado” y aseguró que ha sido violado, argumentos con los que justificó su negativa a aceptar la oferta presentada por Moscú.

  • El Dato: Rusia dijo que la suposición de Moscú era que el tratado ya no se aplicaba y que ambas partes eran libres de elegir sus próximos pasos.

La iniciativa del Kremlin planteaba que ambas partes continuaran respetando durante un año los límites establecidos en el acuerdo firmado en 2010, que restringía a 1,550 el número de ojivas nucleares estratégicas desplegadas y a 700 los misiles, bombarderos y submarinos capaces de transportarlas. El tratado sólo permitía una prórroga, la cual fue acordada en 2021 por el entonces presidente estadounidense Joe Biden y Vladimir Putin por un periodo adicional de cinco años.

En tanto, desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que Rusia lamenta la expiración del acuerdo, pero reiteró que su país sigue dispuesto a entablar un diálogo con Estados Unidos si existe una respuesta constructiva. No obstante, advirtió que el fin del tratado deja a ambas partes en libertad de definir sus próximos pasos y que Rusia está preparada para adoptar “contramedidas técnico-militares decisivas” para mitigar posibles amenazas a su seguridad nacional, sin cerrar la puerta a la diplomacia.

  • 1,550 ojivas en 700 sistemas de lanzamiento era el límite para EU y Rusia

El Nuevo START fue el último de una larga serie de acuerdos nucleares entre Washington y Moscú que se remontan a la Guerra Fría. Además de imponer límites numéricos, estos mecanismos incluyeron regímenes de inspección que, según expertos, ayudaron a generar confianza entre adversarios estratégicos y a reducir el riesgo de errores de cálculo. Analistas advierten que, sin un acuerdo sustituto, Estados Unidos y Rusia podrían verse incentivados a ampliar sus arsenales en un contexto internacional cada vez más volátil.

Donald Trump ha reiterado que cualquier nuevo tratado debería incluir a China, cuyo arsenal nuclear, aunque menor en volumen, se encuentra en expansión y creciente sofisticación. Sin embargo, el gobierno chino ha rechazado participar, al considerar que sus fuerzas nucleares no están en la misma escala que las de Estados Unidos y Rusia, y ha pedido a Washington reanudar el diálogo bilateral con Moscú.

En tanto, la expiración del tratado también generó preocupación en las Naciones Unidas. El secretario general, António Guterres, advirtió que el mundo queda sin restricciones jurídicamente vinculantes sobre las mayores reservas de armas nucleares y calificó el momento como grave para la paz y la seguridad internacional. Al mismo tiempo, llamó a aprovechar la coyuntura para reiniciar las negociaciones y evitar una nueva carrera armamentista nuclear.