Irán y Estados Unidos calificaron como positivo el primer acercamiento indirecto de alto nivel sobre el programa nuclear iraní, celebrado este viernes en Omán, y coincidieron en la necesidad de mantener contactos posteriores, aunque sin una fecha definida.
Las conversaciones, realizadas en Mascate, concluyeron con una valoración favorable de ambas partes y con el compromiso de dar continuidad al proceso diplomático, de acuerdo con agencias internacionales y medios europeos.
Según el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, el encuentro representó “un buen comienzo” y permitió alcanzar un entendimiento inicial para seguir adelante con el diálogo.
El funcionario explicó que las delegaciones regresarán a sus respectivos países para realizar consultas internas, antes de definir los próximos pasos, incluidos el formato y el calendario de futuras conversaciones.
Araqchi subrayó que uno de los principales desafíos será superar la desconfianza acumulada tras años de tensiones entre Teherán y Washington en torno al programa nuclear iraní. En ese sentido, señaló que la coordinación sobre cómo avanzar se determinará una vez concluidas las consultas diplomáticas en las capitales involucradas.
Por su parte, fuentes oficiales iraníes confirmaron a medios europeos la conclusión de los contactos indirectos y precisaron que, aunque existe un acuerdo casi total para continuar el diálogo, esto no implica una reanudación inmediata de las negociaciones. La continuidad dependerá del resultado de las evaluaciones internas de cada parte.
A propósito del contenido de esta primera ronda, Omán, que actúa como país mediador, informó que las conversaciones se centraron en establecer las condiciones necesarias para reiniciar negociaciones diplomáticas y técnicas más amplias.
Hasta el momento, la delegación estadounidense, encabezada por el enviado especial Steve Witkoff, no ha ofrecido declaraciones públicas sobre el desarrollo del encuentro.
El diálogo se produce en un contexto en el que Washington ha manifestado su interés en ampliar la agenda para incluir temas como el programa de misiles balísticos de Irán, su respaldo a grupos armados en la región y la situación interna del país, según declaraciones previas de funcionarios estadounidenses recogidas por agencias internacionales.
Sin embargo, autoridades iraníes han reiterado que no están dispuestas a negociar su capacidad misilística y han insistido en el reconocimiento de su derecho a enriquecer uranio.
Para Estados Unidos, la realización de actividades de enriquecimiento dentro del territorio iraní constituye una línea roja, lo que anticipa negociaciones complejas en las siguientes etapas del proceso.
Con información de Reuters y Europa Press.
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