El reverendo Jesse Jackson, carismático dirigente del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y dos veces aspirante a la nominación presidencial demócrata, murió a los 84 años, informó su familia en un comunicado. Figura central de la política y el activismo durante más de medio siglo, su fallecimiento cierra un capítulo clave en la historia contemporánea del país.
“Fue un líder servidor, no sólo de nuestra familia, sino de los oprimidos, los que no tienen voz y los ignorados de todo el mundo”, expresó la familia Jackson. En 2017 anunció que padecía enfermedad de Parkinson, diagnóstico que hizo público a los 76 años tras experimentar síntomas durante tres años.
Nacido el 8 de octubre de 1941 en Greenville, Carolina del Sur, creció bajo las leyes de segregación racial conocidas como Jim Crow. Inició su activismo mientras estudiaba en el Colegio Agrícola y Técnico de Carolina del Norte y fue arrestado por intentar ingresar a una biblioteca “sólo para blancos”. Más tarde asistió al Seminario Teológico de Chicago y fue ordenado ministro bautista en 1968.

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- EL DATO: JACKSON obtuvo una beca de fútbol americano en la Universidad de Illinois, pero se transfirió a una universidad afroamericana porque, según dijo, sufrió discriminación.
Se convirtió en estrecho colaborador de Martin Luther King Jr. y estuvo en Memphis el día en que el líder fue asesinado en 1968. Tras la muerte de su mentor, rompió con la dirigencia de la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur y fundó en Chicago Operation PUSH, organización que luego ampliaría con la Coalición Nacional Arcoíris, creada en 1984 y fusionada en 1996 en la Rainbow PUSH Coalition.
Orador elocuente y estratega político, Jackson lanzó campañas presidenciales en 1984 y 1988. En la primera obtuvo 3.3 millones de votos en las contiendas internas demócratas, cerca del 18 por ciento, y quedó tercero. En la segunda reunió 6.8 millones, el 29 por ciento, ganó 11 primarias y caucus y terminó en segundo lugar. Aunque no alcanzó la candidatura, abrió camino para futuras postulaciones, como la de Barack Obama en 2008.
En la convención demócrata de 1988 afirmó: “Estados Unidos no es una manta tejida con un sólo hilo, un sólo color y una sola tela”. En ese mismo discurso alentó: “Dondequiera que estés esta noche, puedes lograrlo. (…) No te rindas”.
Jackson también ejerció diplomacia informal. Contribuyó a la liberación de detenidos en Siria, Cuba, Irak y Serbia, y fue enviado especial del presidente Bill Clinton a África en la década de 1990. En 2000 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad.
Su trayectoria incluyó controversias personales y políticas, pero mantuvo influencia en debates sobre justicia racial, empoderamiento económico y reformas institucionales. En 2023 dejó la presidencia de Rainbow PUSH tras más de cinco décadas de liderazgo.
- 1968 Año en que asistió al Seminario Teológico de Chicago
La muerte de Jackson ocurre en un contexto político marcado por disputas sobre memoria histórica y derechos civiles. El presidente Donald Trump expresó condolencias y lo describió como “una fuerza de la naturaleza”. Exmandatarios demócratas y líderes como Joe Biden, Barack Obama y Bill Clinton lo calificaron de “titán” y destacaron su impacto duradero.
Con su partida, desaparece una de las voces más reconocibles del movimiento que transformó la vida política estadounidense desde la década de 1960.

