Las tensiones entre Washington y La Habana escalaron de nuevo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara ayer que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba”, en medio de la profunda crisis energética que atraviesa la isla y del bloqueo petrolero impuesto por su administración.
Durante una comparecencia en la Casa Blanca, el magnate aseguró que podría “tomar Cuba de alguna forma”, ya sea para “liberarla o tomarla”, y reiteró que su gobierno mantiene conversaciones con autoridades de la isla. En su declaración, describió al país caribeño como “una nación fracasada” al señalar que carece de recursos económicos y combustibles.
El republicano también sostuvo que la isla posee “buena tierra” y paisajes atractivos, al tiempo que recordó que conoce a ciudadanos de origen cubano que prosperaron económicamente en EU.
- 18 meses de apagones nacionales por la falta de energéticos
Las declaraciones se producen en medio de un deterioro acelerado del sistema eléctrico cubano. El lunes, la red energética nacional colapsó, lo que dejó sin suministro a millones de habitantes. El operador estatal Unión Eléctrica informó que investiga las causas de la interrupción, la más reciente de una serie de apagones generalizados que han afectado al país durante los últimos meses.
La crisis energética se intensificó desde inicios de año debido al bloqueo petrolero impuesto por Washington, que redujo la llegada de combustible a la isla. Las autoridades indicaron que ya comenzaron a restablecer el servicio mediante microsistemas eléctricos, primer paso para recuperar la red nacional.
La escasez de combustibles también refleja la caída en los envíos internacionales. De acuerdo con datos de seguimiento marítimo citados por Reuters, Cuba sólo ha recibido dos pequeños buques con importaciones de petróleo en lo que va del año: uno en enero procedente de México y otro en febrero con gas licuado desde Jamaica.
- El Dato: Administración Trump planteó que Miguel Díaz-Canel, abandone el poder, de acuerdo con The New York Times
Ante la escasez, el gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel recurrió a fuentes limitadas de generación, como energía solar, gas natural y centrales termoeléctricas. El mandatario advirtió que el país no ha recibido cargamentos de petróleo en más de tres meses, lo que ha obligado incluso a posponer cirugías médicas para decenas de miles de pacientes.
Por otra parte, Estados Unidos y Cuba confirmaron contactos diplomáticos para intentar reducir las tensiones. La semana pasada, Díaz-Canel reconoció que existen conversaciones con Washington para buscar soluciones por la vía del diálogo, una versión que previamente había adelantado el magnate.
En ese contexto, el gobierno cubano analiza cambios económicos orientados a atraer capital externo. Autoridades del país informaron que planean permitir que ciudadanos que viven en el extranjero, incluidos residentes en Estados Unidos, puedan invertir y ser propietarios de negocios en la isla.
La medida representaría un giro en la política económica, que desde 2021 permite la operación de negocios privados dentro del país, pero mantiene fuera de ese esquema a los cubanos que residen en el exterior.


