La muerte de Ángel, de cuatro años, conmociona a Comodoro Rivadavia, Argentina. Lo que se reportó como un incidente doméstico es ahora una investigación por “muerte sospechosa”, con la madre y su pareja como los principales sospechosos.
El caso resulta particularmente doloroso al revelarse que el deceso ocurrió apenas un mes después de que se concretara un proceso de revinculación familiar.
Tras una batalla legal, la madre había obtenido nuevamente la custodia del menor, retirándolo del hogar de su padre biológico, Luis López.

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En videos difundidos por la familia paterna, se observa al niño llorando y suplicando no ser separado de su padre. “No quiero ir”, repetía el menor al referirse a la casa de su mamá.

¿Cómo murió Ángel?
Si bien el examen del cuerpo no mostró signos de maltrato infantil, como hematomas, cicatrices o heridas traumáticas visibles, la autopsia interna arrojó un hallazgo que cambió drásticamente el rumbo de la investigación, una lesión cerebral.
Según la madre, el domingo por la mañana notaron que el niño no reaccionaba tras haber dormido muchas horas. Al moverlo de cama, su pareja se dio cuenta de que el menor ya no respiraba.
Mariela intentó reanimarlo con RCP mientras pedían auxilio a los vecinos a gritos. El pequeño fue llevado de urgencia al Hospital Regional, donde finalmente fue declarado sin vida.
Debido a que la madre y su pareja fueron las últimas personas con las que el niño tuvo contacto antes de fallecer, ambos han sido imputados formalmente.
La tragedia ha desatado una guerra de declaraciones entre los padres. Por una parte, Luis López sostiene que su hijo estaba en perfectas condiciones de salud antes del cambio de custodia.
Alega que la Justicia le arrebató al niño basándose en denuncias de violencia de género que él califica como falsas y estratégicas.
“A Ángel lo mataron”, ha sentenciado públicamente, exigiendo que se investigue un posible caso de maltrato.
Por su parte, Mariela, su madre biológica, ha negado cualquier responsabilidad. En declaraciones recientes, describió la mañana del domingo como una pesadilla.
Según el fiscal, no existían antecedentes de violencia directa del padre hacia el menor que justificaran una transición tan abrupta.
Mientras se esperan los resultados definitivos de los estudios histopatológicos, la sociedad argentina se ha movilizado en protestas pidiendo justicia para Ángel.

