En el cuarto día del juicio entre Elon Musk y OpenAI, la jueza Yvonne Gonzalez Rogers tuvo que poner orden ante las constantes quejas y el enfado de Musk. El dueño de X se molestó por las preguntas de la defensa, calificándolas de “engañosas y tramposas”.
¿Por qué Elon Musk demanda a OpenAI?
La pelea principal se debe a que OpenAI dejó de ser una organización sin fines de lucro para convertirse en una empresa que busca ganancias, alcanzando hoy una valoración de 800,000 millones de dólares.
Según Musk, esto representa una promesa rota, ya que sostiene que los fundadores traicionaron el acuerdo de 2015 de crear una IA para ayudar a la humanidad y no para enriquecerse.

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Además, el magnate calificó su donación inicial de 38 millones de dólares como una “donación desperdiciada” y se llamó a sí mismo “tonto” por financiar lo que ahora es un gigante comercial.
Finalmente, asegura que la relación con Microsoft ha convertido a la compañía en su aliada, priorizando el dinero sobre la seguridad.
Cuando la jueza le pidió respeto y le recordó que él no es abogado, Musk respondió con sarcasmo que “técnicamente” tomó clases de derecho en la universidad.
La demanda no es sencilla, ya que Musk exige medidas drásticas que incluyen una compensación económica de 150,000 millones de dólares por daños y perjuicios, así como el despido inmediato de Sam Altman como jefe de la empresa.
Finalmente, el magnate solicita un cambio de reglas para que la justicia obligue a OpenAI a volver a su estatus original como una organización sin fines de lucro.
La defensa de OpenAI
La empresa se defiende diciendo que el propio Musk, antes de irse, también quería obtener ganancias o incluso unir OpenAI con Tesla para competir contra Google.
El juicio durará tres semanas. El próximo lunes le toca declarar a Sam Altman, un encuentro que será clave para el futuro de la inteligencia artificial.

