Una escalada ucraniana dejó al menos siete muertos en tres ataques contra almacenes de comercio electrónico en territorio ruso, uno de ellos cerca de Moscú, y contra las regiones fronterizas de Bélgorod y Briansk.
Con los bombardeos de ayer, ya son 21 los centros logísticos de la compañía Wilberries, el Amazon ruso, atacados por Kiev desde el pasado 18 de julio.
En el ataque perpetrado contra la nave de la empresa en la región de Moscú —a menos de 70 kilómetros del Kremlin— murieron cinco personas y otras 10 resultaron heridas, según informó el gobernador, Andréi Vorobiov.
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Ucrania dirigió los primeros ataques a almacenes en Kotovsk, Tambov Oblast y Elektrostal, cerca de Moscú. Desde entonces, han continuado. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski afirmó que los ataques contra los almacenes logísticos rusos se están produciendo, porque estas empresas suministran componentes sancionados para la producción de drones y equipos de navegación.
Tatyana Kim, fundadora de Wildberries y sancionada por Ucrania desde 2021, no negó que la plataforma venda material militar, pero no considera que sus almacenes sean un objetivo militar legítimo. El Kremlin califica los ataques exclusivamente de “ataques terroristas”.
Según medios independientes, Wild-berries sí ayuda a abastecer al ejército ruso, a través de organizaciones de voluntarios. Los productos pueden ser fácilmente solicitados por cualquier persona y recibidos en los puntos de entrega, ubicados en Crimea, Donetsk, Luhansk, Mariupol y Melitopol.
Por lo general, los suministros médicos para los ocupantes se compraban en Wildberries: botiquines de primeros auxilios, torniquetes, vendas, también motosierras, bombas y soldadores.
La empresa rusa no vende armas. Sin embargo, se le suministraron a Rusia componentes para drones, chalecos antibalas, dispositivos de visión nocturna, radios portátiles y sistemas de comunicación por satélite.
los ataques contra Wildberries causaron pérdidas de 3,500 millones de dólares. La empresa solicitó ayuda al Kremlin para compensar a los vendedores por la mercancía almacenada. Putin ya está trabajando en medidas de apoyo, como exenciones fiscales y de crédito, préstamos preferenciales y tipos impositivos reducidos en el marco del sistema tributario simplificado.
Aunado a lo anterior, los drones ucranianos alcanzaron otra refinería (Sizran) en la región de Samara, 750 kilómetros al sureste de la capital.
Esta instalación, propiedad de la mayor petrolera rusa, Rosneft, ya tuvo que interrumpir sus operaciones hace menos de un mes por un ataque similar.
EL SAFARI. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski acusó a Rusia de llevar a cabo una cacería de civiles en Ucrania, usando como evidencia un video que muestra a un dron ruso persiguiendo a un vendedor de frutas de un mercado de Jersón y detonando a su lado cuando pudo ubicarse a corta distancia.
Por su parte, el ministro de Exteriores Andréi Sibiga aseguró que la grabación, difundida por la policía ucraniana y que según Kiev tuvo lugar este 4 de agosto, constituye la prueba de un crimen de guerra. En el video se observa al hombre desplazándose alrededor de una camioneta en la que vendía frutas y verduras para ponerse a salvo, mientras el artefacto se movía en torno a él. Finalmente, cuando la víctima queda a un rango cercano, el dron detona.

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