La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil representa un revés para la derecha latinoamericana y para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien cuestionó el resultado de los comicios sin presentar pruebas de que haya sido “amañado”. El mandatario brasileño derrotó al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en la segunda vuelta electoral el domingo.
El presidente de Brasil obtuvo más de 64 millones de votos, equivalentes a 51.79 por ciento de los sufragios válidos, frente a los 59.8 millones del senador ultraderechista, quien alcanzó 48.21 por ciento. La diferencia superó los 4.4 millones de votos, de acuerdo con los resultados electorales.
El triunfo garantiza a Lula da Silva un nuevo periodo al frente del país sudamericano, mientras que el bloque conservador tendrá que reorganizarse después de perder la oportunidad de regresar a la presidencia mediante la candidatura de la familia Bolsonaro.
- El Dato: Ni Donald Trump ni Jair Bolsonaro, aceptaron sus derrotas electorales en 2020 y 2022, respectivamente. Bolsonaro está en prisión por planear un golpe de Estado.
Por su parte, Donald Trump puso en duda la legitimidad de la elección y afirmó que le había parecido fraudulenta. “No tomé partido, pero, francamente, parecía otra elección amañada”, declaró a periodistas, sin ofrecer pruebas que respaldaran sus señalamientos.
El mandatario estadounidense también criticó la decisión de ampliar durante dos horas el horario de votación en algunas casillas, luego de que se reportaran dificultades para que los electores llegaran a las urnas.
Sin embargo, menos de 35 mil votos fueron emitidos durante el periodo adicional, alrededor de 0.03 por ciento del total, según un análisis de los registros electorales citado por Reuters. La diferencia entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro superó los cuatro millones de sufragios.
El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, rechazó las acusaciones de Donald Trump y calificó sus declaraciones como erróneas e infundadas. Otros dirigentes internacionales felicitaron a Lula por su victoria, que mantiene a Brasil bajo un gobierno de izquierda en medio de la disputa política regional.
- 8.1 Por ciento cayó el real brasileño frente al dólar, ayer
Anular la elección. Tras conocer su derrota, Flávio Bolsonaro rechazó reconocer el resultado y anunció que recurrirá a la vía legal para intentar anular los comicios. Su argumento se centra en la ampliación del horario de votación, que considera una modificación irregular de las reglas electorales.
“Es imposible aceptar los resultados electorales dadas las circunstancias en las que se desarrollaron estos acontecimientos. Emprenderemos acciones legales y buscaremos que se anule la elección”, declaró el senador.
La extensión del horario fue ordenada por el juez Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, ante los reportes de dificultades de transporte y las condiciones meteorológicas que afectaron el acceso a las casillas en algunas regiones. La decisión se aplicó a las urnas que permanecían abiertas, mientras que los votos emitidos en las casillas que ya habían cerrado se contabilizaron con normalidad.
Asimismo, la Policía Federal brasileña solicitó al senador entregar sus pasaportes después de que visitara a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de prisión por golpe de Estado.
El excandidato presidencial aseguró que acataría la orden y negó que tuviera intención de abandonar el país. También señaló que la solicitud estaba relacionada con una resolución del juez Alexandre de Moraes, cercano a Lula da Silva.
La situación judicial de la familia Bolsonaro mantiene la atención sobre el futuro político del sector conservador, que deberá definir su estrategia tras la derrota presidencial y las investigaciones que involucran al expresidente y a sus aliados.
- El Tip: El Partido Liberal reconoció los resultados de los comicios que dieron el triunfo a Luiz Inácio Lula da Silva.
SE ESTANCA. El resultado brasileño se produce en un contexto de cambios políticos en América Latina, donde fuerzas conservadoras han ganado terreno en elecciones recientes. La victoria de Lula mantiene a la izquierda al frente de la mayor economía de la región, pese al avance de la derecha en otros países de América Latina.
De acuerdo con analistas, la administración Trump ha respaldado a dirigentes conservadores de la región y busca ampliar su influencia. La derrota de Flávio Bolsonaro representa un revés para ese sector, que esperaba recuperar la presidencia a través del hijo del exmandatario.
El resultado también supone un desafío para la estrategia estadounidense hacia la región, debido a las diferencias entre Washington y el gobierno de Lula da Silva. El mandatario brasileño ha defendido una política exterior independiente y mantenido posiciones distintas a las de Donald Trump en diversos asuntos internacionales.
Sin embargo, el presidente de Brasil tendrá dificultades para impulsar su agenda interna debido a la composición del Congreso, que se desplazó hacia la derecha tras las elecciones legislativas. La presencia de aliados de Flávio Bolsonaro podría complicar la aprobación de las iniciativas del Ejecutivo y obligarlo a negociar con las fuerzas conservadoras.
Durante la campaña, Lula defendió su gestión y destacó los avances en la reducción de la pobreza y la desigualdad, e indicadores de desempleo, alfabetización y deforestación. Su nuevo mandato estará marcado en mantener esos resultados y conseguir respaldo legislativo.
Asimismo, el resultado electoral provocó bajas en los mercados financieros, donde los inversionistas apostaron por una victoria de Flávio Bolsonaro.

ONU denuncia genocidio en Gaza


