En enero, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) registró una caída de 0.9 por ciento a tasa mensual impulsada por la contracción de las actividades primarias, secundarias y terciarias; analistas señalaron que la cifra ha sido el peor resultado desde diciembre del 2024, que persiste una debilidad en la economía mexicana y que el dinamismo actual de la industria es un freno en el corto plazo.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el descenso del IGAE fue por una contracción significativa de 3.7 por ciento de las actividades primarias o las relacionadas al agropecuario; sin embargo, las secundarias o industriales también disminuyeron 1.1 por ciento y las terciarias o de los servicios, se redujeron 0.6 por ciento.
- EL DATO: LA MINERÍA, concepto dentro de las actividades terciarias, mostró la variación con mayor baja a tasa mensual durante el mes de enero, a razón de 1.1 por ciento.
“El Indicador Global de la Actividad Económica registró en enero una contracción mensual de 0.92 por ciento, más profunda de la contracción esperada de 0.21 por ciento, de acuerdo con el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE). Éste es el peor desempeño mensual desde diciembre del 2024”, refirió Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico Financiero de Banco Base.

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Al interior de las secundarias, todos los sectores tuvieron pérdidas: minería, 1.1 por ciento; generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, suministro de agua y de gas natural por ductos al consumidor final, 1.9 por ciento; construcción, 1.1 por ciento, e industrias manufactureras, 1.1 por ciento.
Mientras que, en las actividades terciarias, la mayor caída se ubicó en servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos con 8.5 por ciento; siguió servicios profesionales, científicos y técnicos, 2.8 por ciento; transportes, correos y almacenamiento y servicios de apoyo a los negocios y manejo de residuos y servicios de remediación con 1.1 por ciento, respectivamente.
Sólo información en medios masivos con 1.8 por ciento; servicios financieros y de seguros, 0.1 por ciento; servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles, 0.1 por ciento; servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas, 1.3 por ciento; servicios educativos, 0.3 por ciento y servicios de salud y de asistencia social, 0.2 por ciento, registraron alzas al interior de los servicios.
La analista de Banco Base destacó que la actividad económica se encuentra débil al inicio del año; además, “enfrenta varios riesgos” como lo es el deterioro de la confianza empresarial por la reforma al Poder Judicial de la Federación (PJF); episodios de violencia en el país; el aumento de la inflación y el impacto en el consumo y en el plano internacional la política proteccionista de Estados Unidos y la guerra en Irán que ya afecta precios de los energéticos, fertilizantes y alimentos.
Por su parte, Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de Casa de Bolsa Valores Mexicanos (Valmex), señaló que la cifra de enero muestra que la economía se encuentra en una “fase de crecimiento limitado y poco balanceado”, y que el sector de servicios es el sostén de la actividad, pero la industria, en especial en las manufacturas, persiste la debilidad.
“Este contraste sugiere que el impulso interno no es suficiente para detonar una expansión más amplia y que la falta de tracción industrial seguirá actuando como un freno relevante en el corto plazo. Si bien algunos segmentos de servicios y el sector primario aportan resiliencia, su capacidad para compensar la debilidad manufacturera es acotada”, indicó.

