La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recortó la estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México de 1.4 a 1.3 por ciento para 2026 y para 2027 la mantuvo en 1.7 por ciento; respecto a la inflación aumentó su previsión de 3.3 a 3.8 por ciento para este año; los cambios suceden por el conflicto en Medio Oriente que provoca un alza en los costos de la energía y fertilizantes que afectarán los precios de los alimentos.
La estimación de crecimiento del PIB proyectado para 2026 en diciembre de 2025 se ubicaba en 1.2 por ciento; sin embargo, en la previsión de marzo del año en curso se ubicó en 1.4 por ciento, según Alberto González Padilla, jefe de división de Economía de la organización, lo que significó un aumento de 0.2 puntos porcentuales, empero, en la última revisión el organismo la ubicó en 1.3 por ciento; mientras que, para 2027 se mantuvo en 1.7 por ciento, sin cambios.
- El Dato: El precio de la urea, insumo clave para fertilizantes, se ha disparado más de 40 por ciento desde febrero, lo que anticipa presiones en alimentos hacia 2027.
Por otro lado, la OCDE en 2025 previó que la inflación de este año se ubicaría en 3.3 por ciento y de 2.9 por ciento para el próximo; no obstante, la proyección de acuerdo a su último informe la ubicó en 3.8 por ciento y de 3.2 por ciento respectivamente, lo que supone un alza de 0.5 y 0.3 puntos porcentuales.

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“Sin embargo, el conflicto en desarrollo en Oriente Medio lastra el crecimiento y genera una considerable incertidumbre en torno a la demanda mundial. Estas proyecciones parten de la base de que la actual perturbación del mercado energético es temporal y que los precios se moderan a partir de mediados de 2026. Una supuesta disminución de las presiones sobre los precios de la energía, disminuirá la inflación”, señaló el organismo.
Bajo este contexto, dichas proyecciones derivan del conflicto suscitado en Medio Oriente que afecta directamente al mercado energético, ya que interrumpe los envíos a través del estrecho de Ormuz, canal que permanece cerrado, lo que genera un aumento repentino en los precios de la energía, que trastocan a su vez otros productos básicos, como los fertilizantes.
Por lo que la urea, principal insumo de los fertilizantes, se ha incrementado más del 40 por ciento desde mediados de febrero y, de mantenerse este panorama, las repercusiones afectarán principalmente al rendimiento de las cosechas y los precios de los alimentos.
Por otra parte, la OCDE indicó que el PIB global esperado para este año se mantendrá en 2.9 por ciento con un repunte de hasta 3.0 por ciento para 2027, lo que representa una baja de 0.1 puntos porcentuales respecto a lo proyectado en 2025 donde se indicó 3.1 por ciento para el próximo año. Asimismo, la OCDE también indicó que los datos de inflación global permanecerán al alza, ya que el año anterior indicó que se ubicaría en 2.8 por ciento para 2026; sin embargo, en el último reporte aumentó 1.2 puntos porcentuales con 4.0 por ciento, con una posible baja al 2.7 por ciento para el año venidero.
“Estas proyecciones dependen de que la interrupción del mercado energético se modere con el tiempo, con una baja gradual en los precios del petróleo, gas y fertilizantes a partir de mediados de 2026”, concluyó la organización.
Finalmente, señaló que, ante este panorama, los gobiernos deberán vigilar sus políticas monetarias para prevenir riesgos ante presiones inflacionarias, cuidar su sostenibilidad fiscal a través de contención y reasignación del gasto, y aumentar la generación de energías limpias para reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.

