Apoyo conjunto

Airbnb.org y Fundación Lilo se alían para dar un hogar en medio de la crisis médica

Acuerdo busca quitar carga logística a a familias que se ven afectadas por alguna enfermedad; el brazo social de la empresa de alojamientos quiere realizar más coaliciones con otras asociaciones

DIRECTIVOS de la Fundación Airbnb. org y de la Fundación Lilo, en foto de archivo.
DIRECTIVOS de la Fundación Airbnb. org y de la Fundación Lilo, en foto de archivo. Foto: Especial

Miles de familias se enfrentan a retos importantes relacionados con la salud, principalmente de niños y niñas, en algunos casos los diagnósticos no pueden ser tratados en los sitios en los que habitan, obligándolas a trasladarse a la Ciudad de México o a otros lugares, lo que genera un reto adicional.

En casos pediátricos, especialmente cuando se trata de enfermedades cardiacas, la atención oportuna puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Sin embargo, el traslado implica gastos, desarraigo y condiciones que, en ocasiones, obligan a dividir a la familia o a permanecer en espacios con restricciones.

  • El Dato: El personal médico de la Fundación Lilo que necesite viajar para proporcionar atención a niños fuera de la Ciudad de México también podrá acceder a estancias gratuitas.

Ante este contexto, Airbnb.org anunció una alianza con Fundación Lilo México para ofrecer estancias gratuitas a familias de niños con cardiopatías. La iniciativa busca reducir la carga logística y permitir que los pacientes permanezcan acompañados.

En entrevista con La Razón, Christoph Gorder, director ejecutivo de Airbnb.org, detalla que pensando en lo anterior, esta alianza apoya a personas que no cuentan con redes de apoyo o los recursos suficientes para trasladarse.

  • 16 países donde ha brindado apoyo en situaciones de crisis

¿En qué consiste esta alianza entre Airbnb.org y Fundación Lilo? Airbnb.org es una organización independiente que nació hace cinco años con la misión de brindar alojamiento gratuito en momentos de crisis. Empezamos respondiendo a desastres naturales, por ejemplo, apoyando en inundaciones o en situaciones de refugio como la crisis en Ucrania. Con el tiempo identificamos que también existen crisis a nivel familiar, especialmente médicas. Pero a través del mundo el año pasado dimos respuesta a casi 80 desastres naturales a través de 16 países. En México vimos que muchas familias tienen que viajar para atender a sus hijos y que el alojamiento se convierte en un problema adicional. Por eso lanzamos este programa global y hoy nos aliamos con Fundación Lilo para atender esa necesidad de forma directa.

¿Por qué enfocarse en niños con padecimientos cardiacos? Porque son casos donde una intervención médica puede cambiar completamente el resultado. Muchos de estos padecimientos son tratables, pero sin cirugía pueden ser fatales. Fundación Lilo se dedica a financiar estos procedimientos y acompañar a las familias. Nosotros intervenimos en la parte del alojamiento para eliminar una barrera importante y facilitar que los pacientes accedan al tratamiento en mejores condiciones.

  • 80 Desastres atendidos en 2023 a nivel global

¿Qué cambia para las familias al contar con este apoyo? No es sólo un lugar para dormir. Cuando solucionas el alojamiento, la familia puede concentrarse en el cuidado del niño. Antes, muchos padres tenían que quedarse lejos del hospital, hacer trayectos largos o permanecer en albergues con ciertas limitaciones. Ahora pueden estar juntos, llevar a otros hijos, cocinar, descansar y tener un espacio propio. Eso reduce el desgaste físico y emocional en un momento que ya de por sí es complejo.

¿Cómo opera el modelo en la práctica? Nosotros proporcionamos créditos a la fundación para que puedan hacer reservas en la plataforma de Airbnb. El trabajador social evalúa cada caso y selecciona el alojamiento que mejor se adapte a las necesidades; es decir, factores como la cercanía con el hospital, accesibilidad, espacio para la familia. La reserva se gestiona a través de una cuenta institucional y luego se transfiere a la familia. Es un sistema flexible que permite responder a diferentes situaciones.

¿Qué papel juegan los anfitriones en este esquema? Juegan un papel importante. Airbnb es una plataforma, pero detrás hay personas que ofrecen sus espacios. Cuando saben que se trata de familias en una situación médica, muchos anfitriones muestran disposición adicional, como orientar, acompañar e incluso brindan apoyo más allá de la estancia.

¿Qué impacto esperan alcanzar con esta alianza? Estamos en una primera fase. No tenemos aún cifras finales ya que estamos comenzando, pero el objetivo es construir un programa nacional que pueda beneficiar a un número creciente de familias.

¿Cómo seleccionan a las organizaciones con las que colaboran? Siempre trabajamos con socios locales que tienen experiencia y evaluamos su trayectoria, hablamos con hospitales y con otras asociaciones. Ellos son quienes brindan el acompañamiento integral, como el médico, psicológico y social. Nosotros aportamos el alojamiento como un complemento a ese trabajo.

¿Han replicado este modelo con otras organizaciones? Sí, hemos trabajado con organizaciones que atienden cáncer infantil y otras enfermedades. Lo que hemos observado es que el alojamiento digno mejora la experiencia del tratamiento. No sustituye a otras soluciones, pero sí ofrece una alternativa.

¿De dónde provienen los recursos para financiar estas estancias? De donaciones. Muchos anfitriones destinan un porcentaje de sus ingresos y también hay aportaciones de terceros. Además, la compañía apoya cubriendo ciertos costos, lo que permite que los recursos se utilicen para cubrir las estancias.

Más allá de los números, ¿qué representa este programa? Algo muy humano. Desde hace años, los anfitriones abrían sus casas en situaciones de crisis, nosotros estructuramos ese impulso para que llegue a más personas.