El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, reconoció que los aranceles que ha impuesto México a las importaciones de acero no son suficientes para hacer enfrentar las presiones sobre exceso de capacidad a nivel mundial, y dijo que el Gobierno Federal también ha fortalecido el monitoreo de las compras del metal ferroso; además, exhortó a los países del G-20 a fortalecer las inversiones en el sector agrícola para aumentar la productividad.
“Hemos adoptado medidas de política comercial para hacer frente a las presiones competitivas, incluida la imposición de aranceles y otras medidas. Sin embargo, debemos reconocer que estas medidas, aunque necesarias, no han sido suficientes”, indicó durante su participación en la reunión plenaria de Comercio del G-20.
El funcionario mexicano agregó que para el gobierno mexicano es importante que se realicen acciones conjuntas entre los países miembros del G-20, ya que se requiere una respuesta más efectiva para enfrentar las presiones a la industria siderúrgica.
“Vamos a seguir dos dimensiones o ideas dentro de este marco. Una de ellas tiene que ver con la calidad y la sostenibilidad de la industria siderúrgica a nivel mundial. No es justo competir cuando una industria no recibe subsidios y tiene bajas emisiones frente a otras industrias que operan con estándares diferentes, no sólo son prácticas desleales”, agregó.
Ebrard Casaubón dijo que para México es importante que los productores de acero adquieran compromisos y obligaciones con el objetivo de que los estándares sean homologados, porque la competencia no es justa. El establecimiento de normas y objetivos debe realizarse a través de mecanismos y organizaciones internaciones, y consideró que la reunión de los países del G-20 sobre comercio es una “iniciativa muy importante para abordar el comercio justo en el mundo”.
México, preocupado por coerción con productos agrícolas
Asimismo, destacó que el gobierno de México tiene preocupación de que los alimentos y los productos e insumos agrícolas que son esenciales no “deben utilizarse como instrumentos de coerción económica o política”
“Al igual que todos los países aquí presentes, tenemos experiencia en disputas comerciales y otras medidas de este tipo. Sin embargo, consideramos fundamental abordar esta cuestión e intentar identificar qué acciones se pueden emprender frente a esta clase de coerción”, agregó.
El titular de la Secretaría de Economía sostuvo que lo ideal es que los países del G-20 compartan información y aumenten las inversiones en tecnología para que haya mayor productividad en las actividades agrícolas, ya que en el año 2000 el crecimiento anual era mayor que ahora.
“Si observamos el crecimiento de la productividad en las actividades agrícolas, en el año 2000 registrábamos un crecimiento anual del 1.7 por ciento; en cambio, en 2022 fue de apenas el 0.8 por ciento. Por tanto, hemos experimentado una desaceleración en el crecimiento de la productividad. Podemos invertir en el corto plazo. Se puede hacer. Es posible”, puntualizó.
Reiteró que los alimentos no deben ser usados como arma ni tampoco el discurso de la seguridad alimentaria, “México está dispuesto a colaborar con todos los miembros del G20 para lograr un sistema de comercio agrícola abierto, justo, previsible y basado en normas”.
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cehr

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