SPLIT FINANCIERO

La estrategia para recuperar el agua

Julio Pilotzi. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Julio Pilotzi. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

La captación de agua de lluvia dejó de ser una política experimental para convertirse en un componente estructural de la gestión hídrica en México. Este 2025 fue un año marcado por sequías prolongadas, lluvias extremas y presión creciente sobre la infraestructura urbana, los gobiernos comenzaron a integrar el aprovechamiento pluvial como una herramienta clave para reducir la vulnerabilidad, liberar la red pública y fortalecer la resiliencia de las ciudades.

La Ciudad de México ofrece hoy uno de los ejemplos más claros de este cambio. De acuerdo con el Primer Informe de Gobierno 2024–2025 de Clara Brugada, la captación pluvial se incorporó como política transversal en vivienda, mercados públicos, infraestructura urbana y recuperación de cuerpos de agua. Tan sólo en el programa Cosecha de Lluvia, la meta para 2025 contempla beneficiar a cerca de 7,000 viviendas, principalmente en zonas de alta vulnerabilidad hídrica en alcaldías como Coyoacán y Tlalpan, mediante sistemas acompañados de capacitación y seguimiento técnico.

El informe detalla una inversión de 20 millones de pesos destinada a la instalación de sistemas de captación pluvial en mercados públicos. Para agosto de 2025 ya se encontraban 2 sistemas concluidos, con 1,700 m2 de superficie anual de captación, y una meta de 21 sistemas distribuidos en mercados de las 16 alcaldías hacia el cierre del año. Esta infraestructura permite aprovechar techos que históricamente sólo canalizaban agua al drenaje.

Uno de los avances más relevantes se encuentra en la infraestructura de infiltración y aprovechamiento pluvial. A través del programa “Acupuntura Hídrica”, el gobierno capitalino reporta la rehabilitación de 100 pozos y galerías infiltrantes, cada uno con capacidad promedio de 80,000 litros, lo que representa un volumen potencial de infiltración anual de hasta 10,000 millones de litros de agua de lluvia. Estas acciones protegen a aproximadamente 535,000 personas frente a inundaciones y encharcamientos, al tiempo que contribuyen a la recarga del acuífero.

En junio de 2025, la ciudad recibió 488 millones de metros cúbicos de agua pluvial, casi el doble del promedio histórico mensual. Ante este escenario, se reforzó la gestión de lluvias con la rehabilitación de 96 estaciones pluviométricas, 41 lumbreras del drenaje profundo y la modernización del radar meteorológico, evidenciando que la captación no solo es una solución de abasto, sino también de control de riesgos.

El sector privado comenzó a alinearse y destacan a empresas como Rotoplas, en este asunto, que incorporaron la captación pluvial como parte de su línea de negocio vinculada a la resiliencia hídrica. A través de su división dirigida por Juan Pablo Rodríguez, la compañía participa en proyectos de acceso al agua y sistemas que almacenan el agua de lluvia, ampliando el acceso al recurso entre la población.

La captación pluvial se consolidó como una política pública y una práctica empresarial con impacto medible. Su integración sistemática marca un cambio profundo en la relación con el agua. La lluvia ya no se concibe únicamente como un riesgo que debe evacuarse, sino como un recurso que, bien gestionado, puede reducir presión sobre la red, mitigar inundaciones y fortalecer la seguridad hídrica. El reto hacia 2026 no es demostrar su utilidad, sino escalarla con consistencia para que forme parte permanente de la infraestructura del país.

Bx+ Responsable. La responsabilidad de cumplir con el seguro de pasajeros del Tren Interoceánico corresponde a Seguros Ve por Más (Bx+), aseguradora propiedad del conglomerado familiar Grupo Kaluz, que fue adjudicataria del servicio durante 2025. La contratación se dio luego de un proceso fallido de licitación pública iniciado en diciembre de 2024, en el que participaron aseguradoras como Inbursa, Banorte y GNP. Aunque GNP presentó una propuesta formal, ésta fue desechada por Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec al no cumplir con los requerimientos técnicos establecidos en las bases, lo que abrió la puerta a una adjudicación directa que se concretó a mediados de enero de 2025 a favor de Ve por Más. La aseguradora quedó obligada a cubrir las indemnizaciones por fallecimiento, los gastos médicos, la atención a heridos y las demás coberturas previstas en la póliza vigente al momento del accidente, obligaciones que son independientes de los apoyos económicos extraordinarios anunciados por el Gobierno federal. Pero para 2026, ya hay un factor de riesgo relevante porque hasta donde se sabe la licitación pública para renovar el seguro de pasajeros fue declarada desierta, lo que implica que el servicio ferroviario iniciará el año sin una póliza activa, a menos que se concrete una nueva adjudicación por la vía directa u otro mecanismo excepcional. Esta situación contrasta con lo ocurrido en 2025, cuando, pese a un proceso competitivo fallido, se logró asegurar la cobertura mediante una asignación directa, y plantea interrogantes sobre la gestión de riesgos, la continuidad del servicio y la exposición financiera del proyecto ferroviario en su nueva etapa de operación.

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