El día de ayer gran parte del país amaneció con enfrentamientos, tiroteos y quema de todo lo que simpatizantes y miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación encontraron a su paso.
Se lanzaron ataques directos contra distintas fiscalías estatales, como la de Jalisco y Nayarit. Intentaban rescatar a Nemesio Oseguera, El Mencho, fundador y líder del CJNG.
La realidad es que ya había sido capturado por fuerzas especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional tras un enfrentamiento entre los custodios de Nemesio Oseguera y elementos de la Defensa.

El golpe al CJNG
El Mencho quedó herido en esa batalla y murió tras su captura, cuando era trasladado por fuerzas de seguridad.
Un comunicado especial lo confirmó: “Se llevó a cabo un operativo de alto impacto en Tapalpa, Jalisco, para detener a Rubén ‘N’, alias El Mencho, presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación”.
“La operación fue resultado de trabajos de inteligencia militar del Centro Nacional de Inteligencia y de la Fiscalía General de la República, a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), con la participación de Fuerzas Especiales del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional”, señalan las autoridades.
“Durante el despliegue, las fuerzas federales fueron atacadas, por lo que repelieron la agresión. Como resultado, cuatro integrantes del CJNG murieron en el lugar y tres más fallecieron, posteriormente, a causa de heridas graves. Entre éstos últimos se encontraría Rubén ‘N’, alias El Mencho, aunque su identidad deberá ser confirmada mediante peritajes forenses”, señala la información oficial.
“Además, fueron detenidos otros dos integrantes de esta organización criminal y se aseguraron armas de alto poder, lanzacohetes capaces de derribar aeronaves y vehículos blindados”, puntualiza.
La Defensa informó que tres elementos del Ejército resultaron heridos y fueron trasladados a la Ciudad de México para recibir atención médica especializada.
SIN LÍDERES

El comunicado también señala que para la ejecución del operativo se contó con información complementaria proporcionada por autoridades de Estados Unidos, en el marco de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Finalmente, se anunció el reforzamiento de la presencia del Ejército y la Guardia Nacional en Jalisco y estados aledaños para fortalecer las labores de seguridad.
Desde finales del año pasado, el gobierno de Donald Trump había aumentado la recompensa por El Mencho a 15 millones de dólares y, hoy, era uno de sus principales objetivos.
No es nuevo que exista cooperación entre la Defensa y las fuerzas militares de Estados Unidos; es algo que se ha venido haciendo desde hace muchos años, en lo que llaman el Comando Norte. Llama la atención que el comunicado sobre el operativo contra El Mencho haya sido firmado únicamente por la Defensa.
Se sabe que tanto las Fuerzas Armadas como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, a cargo de Omar García Harfuch, han hecho una investigación profunda sobre esta organización criminal.
No olvidemos que, incluso, el CJNG es señalado de haber perpetrado el atentado contra Omar García Harfuch, en el cual casi pierde la vida.
Este golpe al Cártel Jalisco Nueva Generación es una de las muestras más claras de que la política de seguridad ha cambiado y ha dado un giro de 180 grados respecto a la de “abrazos y no balazos” que se mantuvo en la administración de López Obrador.
Hoy las fuerzas de seguridad están enfrentando de manera frontal a estos grupos.
Muchos dirán que antes no se combatían para evitar los enfrentamientos que estamos viendo hoy en día, pero se nos olvida que estas organizaciones tienen presencia en todo el país y son las que están cometiendo los delitos que tanto laceran a la sociedad.
El CJNG tiene campos de adoctrinamiento, como el que se descubrió en el rancho Izaguirre, en Jalisco, y otros centros para engañar a jóvenes y convertirlos en sus filas, desde sicarios hasta extorsionadores, como lo denunció el alcalde fallecido de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo.
Es verdad: habrá días de intensas movilizaciones y, como ciudadanos, nos tenemos que resguardar para no quedar atrapados en algún enfrentamiento, pero no perseguir a estos criminales los hace cada día más fuertes y cada día lastiman más a la sociedad. Ahora, además, tienen en gran medida el negocio del tráfico de migrantes y la trata de personas.
Habrá enfrentamientos, pero estos grupos tienen que sentir la fuerza del Estado contra de ellos. Abrazarlos no le ha dado nada bueno a la sociedad; al contrario, se han ido fortaleciendo.
Además, veremos violencia en muchas partes del país. A diferencia de lo que se vive en Sinaloa por la detención de El Mayo Zambada y la división del Cártel de Sinaloa en dos facciones, La Mayiza y La Chapiza, hoy el CJNG tiene tentáculos en casi todo el país, incluyendo, ahora, a los hijos de El Chapo y sus seguidores que se les han unido.
El CJNG funciona como franquicia: cuando una organización criminal quiere operar en algún lugar, este cártel les da adiestramiento y les permite utilizar sus siglas. Quien manejaba todo eso, aun estando muy enfermo del riñón, era Nemesio Oseguera. Ahora habrá que ver quién lidera esta organización.
Y es que, tras la caída de El Mencho, el Cártel Jalisco Nueva Generación enfrenta un complejo escenario de sucesión. La sentencia a cadena perpetua de su hijo Rubén Oseguera González, El Menchito, debilitó la herencia directa familiar. Además, el CJNG no operaba como una estructura vertical, sino como una red de grupos semiindependientes que obedecían a una cúpula central, lo que abre un vacío de poder. Entre los nombres que suenan para liderarla están Audias Flores Silva, El Jardinero, con influencia logística y de seguridad; Juan Carlos Valencia González, El 03 o R3, hijastro de El Mencho; y Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, El Sapo, operador violento y estratégico con fuerte presencia regional.
Por lo pronto, las propias autoridades mexicanas reconocen que han trabajado en parte con información brindada por Estados Unidos.
Y todo esto se da a unos días de la visita oficial de Sara Carter, la zar antidrogas de Estados Unidos, cargo oficialmente conocido como directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas (ONDCP, por sus siglas en inglés).
Ella es responsable de diseñar y coordinar la estrategia nacional contra las drogas, supervisar los esfuerzos federales de prevención, tratamiento, reducción de adicciones e interdicción del narcotráfico, así como coordinar a dependencias como el Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Nacional, el FBI, la DEA y el Departamento de Defensa.
Además, asesora directamente al presidente de Estados Unidos en temas relacionados con drogas, crimen organizado y seguridad.
Carter es la máxima autoridad civil encargada de fijar y conducir la política antidrogas del país y ha venido haciendo declaraciones muy fuertes, asegurando que los días de los cárteles de la droga en México están contados.
En este contexto se da el abatimiento de Nemesio Oseguera, un golpe importantísimo de las Fuerzas Armadas de nuestro país que cambia la historia del narcotráfico en México como lo conocemos hoy.

