Fatih Akin (1973, Hamburgo) es uno de los cineastas más celebrados de la actualidad. Su versátil filmografía nos revela un lenguaje artístico osado, innovador, visceral y característico de un deseo auténtico por contar las historias de los que en muchas ocasiones no tienen voz. Y en su caso, las complejas vivencias de los migrantes, principalmente los turcos, en Alemania.
La comunidad turca en Alemania es considerada hoy como la minoría más grande del país sajón. La principal migración de turcos comenzó en 1961 cuando se inauguró un programa federal para trabajadores invitados. Gastarbeiter, en alemán. Un acuerdo internacional firmado entre los gobiernos de Alemania y Turquía que buscaba enmendar la escasez significativa de mano de obra.
El grueso de la comunidad turca se ha concentrado en Berlín, Colonia, Renania y Hamburgo.

El golpe al CJNG
Akin nació en Hamburgo, hijo de migrantes turcos, y desde su impactante debut, Rápido y sin dolor (1998) no ha dejado de crear personajes e historias que reflejan, en todos sus matices, la cruda realidad de los migrantes en su país y el fenómeno internacional de la migración misma.
Soul Kitchen (Cocina del alma) es una metáfora, divertida y reflexiva, sobre el lugar que ocupa el cocinar y la comida en nuestras vidas. Sin importar cómo te llamas, de dónde vienes o cuál es tu origen cultural. La película nos regala un abanico de personajes más grandes que la vida, repletos de color, idiosincrasias y excentricidades. Como público, nos contagia el espíritu de sus personalidades a tal grado que nos gustaría poder compartir sus experiencias con ellos.
En una zona industrial de la ciudad de Hamburgo, hay un pequeño restaurante administrado por Zinos (el genial Adam Bousdoukos). Se llama Soul Kitchen y no es reconocido por su gastronomía, lo contrario. Para cortar gastos, Zinos cocina con ingredientes convencionales de supermercado y con alimentos congelados. El atractivo de su negocio es el alcohol, la pista de baile y el punto de encuentro para migrantes y alemanes que se quieren divertir y gastar poco dinero.
Las cosas comienzan a complicarse para Zinos cuando su novia, Nadine (Pheline Roggan), acepta un trabajo en Shanghái y le pide que la acompañe; su negocio tiene una caída en ingresos porque los clientes se cansaron de su comida; se lastima la espalda, por lo cual apenas puede caminar, y su hermano Illias (el formidable Moritz Bleibtreu) sale de la cárcel con toda la intención de no reformarse y convencer a su hermano de que lo acompañe en sus actividades ilícitas.
Zinos se da cuenta de que tiene que hacer un mayor esfuerzo en sus relaciones y en su negocio. Contrata a un brillante pero temperamental chef (Biron Ünel, divertidísimo), quien no tiene paciencia alguna para los comensales ignorantes. Zinos busca recuperar el rumbo de su vida.
Una comedia única que cuenta con un maravilloso soundtrack, un guion excepcional y una serie de personajes y actuaciones irresistibles. Soul Kitchen es un plato fuerte que vale la pena no perderse.
Disponible en Mubi.

