Como decía la abuela Dondinéa: “No es lo mío la venganza…, pero jamás olvido una cara”.
Tal parece que ése fue el mensaje que mandó la Presidenta Claudia Sheinbaum al PT y PVEM, después del rechazo a su reforma electoral.
La semana pasada nos tocó presenciar como la oposición PAN, PRI y MC, pero sobretodo los partidos “aliados” de Morena, PT y PVEM, le dieron para atrás a la propuesta de reforma electoral de la Presidenta.

Pacto en Segob
Lo anterior, sabiendo que haberla aceptado significaba perpetuar —todavía más— a los guindas en el poder y volverlos partido único.
Así como en los viejos tiempos del PRI.
Cómo estaría de dispareja la propuesta de reforma, que el propio coordinador de los diputados de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, había adelantado que sería prácticamente imposible convencer al PT y al Verde para que cambiaran de opinión.
Incluso, la propia Presidenta aseguró que ya sabía que iban a batear su reforma, pero que lo que buscaba era que fuera a votación para que ahí se viera quiénes quieren proteger sus privilegios.
También minimizó a los legisladores del PT y PVEM que votaron en contra, a pesar de que muchos de ellos fueron exhibidos y acusados por los propios morenistas de “traidores a la patria”.
Ante el revés, la Presidenta recurrió al llamado plan B, que tiene puntos muy particulares y también tendrá que buscar reformas constitucionales, ya que así lo marca la ley electoral.
Uno de los más relevantes es impulsar el recorte de miles de millones de pesos de gastos en algunos congresos locales y municipios, así como en varias regidurías, y que esos mismos recursos ahora se destinen para atender las necesidades de la gente.
De igual manera, el plan propone “fortalecer la consulta popular” —tema muy cuestionado y por demás polémico, por el tipo de preguntas y encuestas que se planteen a la gente— y, por último, que la revocación de mandato sea en el tercer o cuarto año.
Al ser cuestionada sobre su aprobación, la Presidenta dijo que, de no pasar, ella se quedaría tranquila, ya que cumplió con la gente y se tiene una convicción y un principio.
Por su parte, Manuel Velasco, coordinador de los senadores del Verde Ecologista, declaró que con todo y que algunos legisladores de su partido votaron en contra de la reforma electoral de la Presidenta, la iban a seguir apoyando.
Al final, la Presidenta admitió que necesita al PT y al PVEM para concretar su reforma electoral con el plan B, pero enfatizó en que aun así no quiso negociar para que la aprobaran.
Se comprometió a que hoy explicaría a fondo cada punto y la presentaría más a detalle.
Ya veremos.
Basta por hoy, pero el próximo lunes… regresaréeeeeee!!!

