La Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería dedicó una jornada a la memoria del historiador Miguel León-Portilla y del poeta Jaime Sabines, dos figuras que, desde ámbitos distintos, defendieron la palabra como raíz y destino. Ambos fueron recordados por el centenario de su nacimiento, el primero conmemorado ayer y el segundo, a celebrarse el próximo 25 de marzo.
En el panel Lectura y poesía en memoria de Miguel León-Portilla, participaron los poetas Rubí Tsanda Huerta, Natalia Toledo y Daniel Martínez. La escritora y moderadora Socorro Venegas explicó a La Razón el sentido del tributo: “Quisimos honrar la memoria de León-Portilla justamente escuchando esas lenguas originarias que a él le preocupaba que no desaparecieran y la mejor manera de recordarlo es con poesía, con la lectura de este arte como un acto de resistencia”.
La moderadora subrayó que “lenguas minoritarias no significa lenguas inferiores” y llamó a una responsabilidad compartida: “Nos corresponde a todos resguardar esta diversidad lingüística en un país donde hay 68 idiomas vivos. De ninguna manera nos podemos seguir concibiendo como una nación monolingüe”.
Recordó que durante la sesión se escucharon poemas en náhuatl, purépecha y zapoteco del Istmo, además del español: “Cada uno de estos poetas se tradujo a sí mismo… En sentido contrario, no vemos a la gente cruzando hacia acá, aprendiendo nuestra lengua para comunicarnos”. Para Venegas, la revitalización implica “recuperar nuestra capacidad de escucha”, abrir espacios y acercar los libros a comunidades donde estas voces siguen latiendo.
La poeta Natalia Toledo dedicó su lectura al autor de Visión de los vencidos: “Ese tipo de seres se repiten una vez cada 100 años”.
Miguel León-Portilla también fue recordado en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, ayer, donde el historiador Patrick Johansson, el poeta Natalio Hernández y la viuda del antropólogo, Ascensión Hernández Triviño, recordaron la relevancia de su obra para comprender la tradición náhuatl y la diversidad cultural mexicana.
Tributo. En el conversatorio “Algo sobre la vida del poeta: a 100 años de Sabines”, moderado por la directora de la FIL de Minería, Mercedes Alvarado, los periodistas culturales Javier Aranda y Pilar Jiménez trazaron un retrato del autor de Los amorosos.
Aranda evocó el México de los años 50 para contextualizar la aparición del libro Horal: La señal y recordó que Sabines “escribía desde las entrañas”. Citó una de sus convicciones: “Yo no escribo para los críticos, escribo para la gente; quiero que me entiendan”.
Pilar Jiménez afirmó: “Sabines está vivo, está presente”. Destacó que su aparente sencillez escondía “una profundidad impresionante” y que hoy es “un poeta universal”, traducido a múltiples lenguas. “Le ganó una batalla al lector hablándole al oído”, señaló.
La FIL de Minería celebró dos centenarios que dialogan en el presente: uno desde la memoria indígena; otro, desde la intimidad que sigue nombrando el amor y la muerte.


