La leyenda del boxeo mexicano, Julio César Chávez, está atravesando momentos familiares complicados, pues reveló que su hijo, Omar Chávez, fue ingresado de nuevo en una clínica de rehabilitación, pues recayó en sus problemas de adicción.
Hace unos meses fue Julio César Chávez Jr., quien estaba en problemas de drogas y hasta legales, pero ahora es el menor de los hijos del Gran Campeón Mexicano quien tiene que empezar a enderezar el rumbo y salir de sus adicciones.
“Omar tenía un mes muy bien entrenando en Culiacán. Es obsesivo y compulsivo al juego (de apuestas), tiene ese problema, y estaba tomando las pastillas que estaba tomando Julio”, reveló el boxeador retirado en una entrevista con Adela Micha.

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El César del Boxeo tomó la decisión porque su hijo Omar necesita ayuda para superar sus problemas. Lo mandó a llamar a Tijuana y lo ingresó en una clínica ahí mismo, en Baja California.
“Le leí la cartilla, lo mandé a llamar a Tijuana y lo metí a la clínica. Está consciente de que la regó, ahí va a estar de pérdida un mes”, detalló Chávez sobre el estado de su hijo menor.
Esta situación generó que la función en donde iban a pelear Omar Chávez y Julio César Chávez Jr. en diciembre fuera cancelada. Este evento iba a marcar el regreso del junior al encordado.
El mayor de los hijos del César del Boxeo ha estado inmiscuido en polémicas, arrastrando su nombre al de círculos de grupos de crimen organizado, pero la leyenda del boxeo mexicano fue contundente y aseguró que su hijo no es un criminal.
“Si mi hijo fuera narcotraficante, yo mismo lo metería a la cárcel, eso ténganlo por seguro”, dijo el César del Boxeo en una reunión pasada con el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), con esto sigue protegiendo a su hijo, quien se encuentra en libertad condicional mientras es investigado por supuestos delitos de tráfico de armas y presuntos nexos narcotráfico.
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