La injerencia de Donald Trump con la FIFA en el Mundial 2026 ante el polémico caso de que al delantero Folarin Balogun se le anulara su suspensión por la tarjeta roja que recibió en los octavos de final del torneo trajo al recuerdo otras ocasiones en que la política influyó en el torneo futbolístico más importante.
El presidente de Estados Unidos le pidió al ente rector del balompié que revisara la tarjeta roja que el atacante del Mónaco recibió en el juego contra Bosnia y Herzegovina, tras una zancadilla sobre Tarik Muharemovic.
Otras veces que la política tuvo poder en un Mundial
El primer caso ocurrió en Italia 1934, la segunda edición del certamen, cuando el dictador italiano, Benito Mussolini, acudió a los vestidores antes del comienzo de algunos juegos, lo cual se vio reflejado en los polémicos arbitrajes a favor de la Squadra Azzurra, que se proclamó campeona.
Tan sólo cuatro años más tarde, en la justa de Francia 1938, la selección de Austria se retiró del Mundial tras haber sido anexada a la Alemania Nazi. Muchos de sus jugadores fueron obligados a integrar el plantel de la Mannschaft y realizar el saludo nazi antes de un encuentro en París.
Eso no fue todo en aquella Copa del Mundo, pues el uniforme negro de Italia evocaba a las milicias fascistas y antes de la final de Italia contra Hungría, Benito Mussolini les envió a los jugadores el mensaje “Vencer o morir”.
Pasaron 40 años para que la política tuviera de nueva cuenta injerencia en un Mundial, cuando el certamen de Argentina 1978 se llevó a cabo bajo la dictadura militar de Jorge Rafael Videla, quien buscó utilizar la competencia para mejorar la imagen del país sudamericano a nivel internacional.
La polémica más grande de aquella justa se derivó tras el 6-0 de Argentina sobre Perú en la última jornada de la segunda ronda para acceder a la final, pues la Albiceleste necesitaba al menos cuatro goles de diferencia para acceder al duelo por el título.
España 1982 fue testigo de un hecho inédito en el juego de primera ronda entre Kuwait y Francia, luego de que el jeque Fahad al-Ahmed al-Jaber al-Sabah, presidente de la Federación de Futbol de Kuwait y hermano del emir, bajó desde las tribunas e ingresó a la cancha para reclamar la decisión del árbitro, quien ante el desconcierto por la situación decidió anular la diana.
Molestia tras quitarle suspensión a Folarin Balogun
Diferentes voces alzaron la voz para manifestar su desacuerdo ante la decisión de la FIFA de anular la suspensión de Folarin Balogun, al aplicarle, a cambio, una libertad condicional de un año.
La regla general establece que una tarjeta roja conlleva de manera automática un partido de suspensión. Pero ante la solicitud de Donald Trump, el Comité Disciplinario de la FIFA optó por utilizar el artículo 27 de su código disciplinario, el cual otorga al organismo la facultad discrecional de suspender la ejecución de cualquier sanción.
EVG

Adiós comandante, así despiden a CR7 en redes tras su última Copa del Mundo


