Juegos Centroamericanos y del Caribe

Gladiadora Ámbar Garnica dedica su medalla a “pequeñitos” del Centro Social de la Gustavo A. Madero

Detrás de la medalla de plata que Ámbar Garnica conquistó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo 2026, habita una historia de entrega comunitaria

Ámbar Garnica durante la premiación en los JCC.
Ámbar Garnica durante la premiación en los JCC. Foto: Cortesía COM

Detrás de la medalla de plata que la gladiadora Ámbar Garnica conquistó en los 68 kilogramos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo 2026, habita una historia de entrega comunitaria que pesa mucho más que cualquier metal.

Con lágrimas y voz entre cortada por quedarse a un paso del oro regional en una jornada histórica para la lucha femenil tricolor, la gladiadora recordó que su fuerza radica en su familia y en la gratificante labor de rescatar vidas en un centro social de la alcaldía Gustavo A. Madero.

Junto a su entrenador, la atleta de 30 años transforma su disciplina de 13 años de experiencia en una herramienta de rescate social para niños y jóvenes. “La lucha es como el boxeo”, reflexionó la subcampeona conmovida. “Entrenamos jóvenes de diferente estatus social, aquí todos somos iguales”. Para Garnica, el deporte derriba barreras de clase y ofrece un refugio donde las carencias se olvidan a base de disciplina y respeto.

A miles de kilómetros de casa, la motivación de Ámbar no flaqueó al recordar a sus pequeños alumnos, a quienes guía desde la iniciación deportiva hasta las Olimpiadas Nacionales. “Tal vez no fue la de oro, pero fue con todo el amor y esfuerzo”, dedicó con cariño a su familia, a su hermana presente en las gradas con una pancarta que decía “y si sí?”, y a los “pequeñitos” que entrena. “Los quiero mucho y son mi motivación”.

Aunque admitió con dolor la falta de fogueo internacional previo al evento para una mejor preparación, la luchadora reafirmó su compromiso de vida y de género, sabiéndose un espejo para las suyas. “Yo sé que represento totalmente a la mujer mexicana, que somos guerreras y peleamos hasta el final”. Ámbar Garnica regresará a México sin el oro, pero con el orgullo intacto de saber que, en su rincón de la Gustavo A. Madero, ya es campeona invicta en cambiar destinos.

Ámbar Garnica junto a Mary José Alcalá.
Ámbar Garnica junto a Mary José Alcalá. ı Foto: Claudia Ruiz

Finalmente manifestó su deseo de “sacarme la espinita en Juegos Panamericanos (en Lima 2027), y al reflexionar en qué faltó para el oro dijo: “tal vez nos faltaron algunos combates en el extranjero que nos hubieran ayudado a tener un poquito más de fogueo, de llegar más preparados a la competencia, pero el deporte da revanchas y espero tener la mía”.

Las gladiadoras mexicanas se quedaron a un paso de los títulos regionales, pero lograron una actuación histórica para el país al aportar cuatro platas a cargo de Mercedes Castillo (50kg), Bertha Rojas (57kg), Melanie Jiménez (62kg), Ámbar Garnica (68kg) y un bronce con Karla Acosta.

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