Mejor Película del año

Una batalla tras otra se consagra en los BAFTA

La cinta dirigida por Anderson se lleva seis premios y le da a Sean Penn su primera máscara dorada; “sigamos haciendo cosas sin miedo”, dice el realizador

De izq. a der. Andy Jurgensen, Leonardo DiCaprio, Teyana Taylor, Paul Thomas Anderson, Sara Murphy, Chase Infiniti, Benicio del Toro, Cassandra Kulukundis y Michael Bauman, ayer, en la gala en Londres.
De izq. a der. Andy Jurgensen, Leonardo DiCaprio, Teyana Taylor, Paul Thomas Anderson, Sara Murphy, Chase Infiniti, Benicio del Toro, Cassandra Kulukundis y Michael Bauman, ayer, en la gala en Londres. Foto: AP y Reuters

Una batalla tras otra, thriller de acción con carga política, fue la gran triunfadora ayer en los Premios de la Academia Británica de Cine, BAFTA, al ganar seis reconocimientos, incluido el de Mejor Película y Dirección para Thomas Anderson.

“Tenemos una frase de Nina Simone que nos robamos en nuestra película: ‘Sé lo que es la libertad, es no tener miedo’. Así que sigamos haciendo cosas sin miedo, es una buena idea”, expresó.

Cuando aceptó el premio a Mejor Dirección dijo: “Esto es abrumador y maravilloso”. El filme también se alzó en las categorías de Guion Adaptado, Fotografía y Montaje.

Quien se robó la noche fue Paddington Bear. Fue presentador y bromeó con haber manchado un BAFTA de mermelada.
Quien se robó la noche fue Paddington Bear. Fue presentador y bromeó con haber manchado un BAFTA de mermelada. ı Foto: AP y Reuters

Además, Una batalla tras otra ganó el premio a Actor de Reparto para Sean Penn, por su papel como el coronel Steven J. Lockjaw, pero no acudió a la ceremonia. Sorprendió al alzarse con un galardón en los BAFTA, pese a que ya había sido nominado por 21 gramos, Mystic River y Milk. Le arrebató el galardón a Benicio del Toro, quien aspiraba a un reconocimiento por su personaje Sergio St. Carlos en el mismo filme.

Con estos premios, Una batalla tras otra se perfila como la favorita rumbo a los Oscar, pues los BAFTA son un termómetro de los galardones de la Academia de Hollywood. El reconocimiento a Mejor Película se suma al que obtuvo en los Critics Choice Awards.

El filme se basa en la novela Vineland, de Thomas Pynchon, y sigue la historia de un soldado convertido en terrorista que sale del aislamiento para rescatar a su hija secuestrada. Están presentes el poder, la violencia y la lucha por la injusticia.

Por su parte, la película Pecadores, de Ryan Coogler, y Frankenstein, la adaptación del libro de Mary Shelley del director mexicano Guillermo del Toro, ganaron tres máscaras doradas cada una. Hamnet fue reconocida como la Mejor Película Británica.

La actriz irlandesa Jessie Buckley, como era esperado, ganó el premio a Mejor Actriz por su papel en Hamnet.

Robert Aramayo obtuvo la máscara dorada a Mejor Actor por la película I Swear, imponiéndose ante los favoritos Leonardo DiCaprio y Timothée Chalamet. “No puedo creer que haya ganado este premio. Todos los de esta categoría me dejan boquiabierto”, dijo visiblemente emocionado.

El premio al Mejor Documental lo ganó Mr. Nobody Against Putin, de David Borenstein, que sigue a un profesor que registró la propaganda que se impuso en escuelas rusas luego de la invasión de Ucrania.

El realizador expresó que “ya sea en Rusia o en las calles de Minneapolis, siempre nos enfrentamos a una elección moral”, refiriéndose a los asesinatos y protestas que ha habido en dicha ciudad estadounidense a raíz de las redadas del ICE.

En la categoría Mejor Película Animada, la galardonada fue Zootopia 2.

Como ha sido habitual en esta temporada de premios, los discursos políticos han quedado fuera o han sido escasos. Sin embargo, Alan Cumming, anfitrión de la ceremonia, comentó que había sido un año “fuerte” para el cine. “Ver las películas este año fue como participar en una crisis nerviosa colectiva. Casi como si estuvieran ocurriendo acontecimientos en el mundo real que están influyendo en los cineastas”, dijo.

En la alfombra roja, el príncipe Guillermo y Catalina, princesa de Gales, se dejaron ver tres días después de que el tío de éste, Andrés Mountbatten-Windsor, fuera arrestado por la policía y retenido 11 horas por haber enviado información gubernamental al delincuente sexual Jeffrey Epstein. Un escándalo que ha sacudido a la familia real.