La noche amenazaba con lluvia, pero el cielo terminó por abrirle paso a la fiesta. Ricky Martin conquistó la Ciudad de México con un rotundo sold out en el Estadio Fray Nano, donde cerca de 20 mil personas se reunieron para presenciar el arranque capitalino de su gira “Ricky Martin Live México 2026”, en una velada que mezcló nostalgia, sensualidad y una energía que mantuvo al público eufórico durante más de hora y media.
A las 21:30 horas, con el recinto completamente encendido y las pantallas proyectando imágenes sensuales del cantante, el boricua apareció en lo alto del escenario vestido completamente de negro. Bastó que comenzaran los acordes de “Pégate” para que el estadio se transformara en una pista de baile colectiva.
El espectáculo avanzó con ritmo explosivo. “María”, “Adrenalina”, “Bombón de azúcar”, “La bomba” y “She Bangs” hicieron vibrar al público, que coreó cada palabra mientras el cantante desplegaba coreografías precisas y movimientos cargados de sensualidad, demostrando la condición física que aún lo mantiene como uno de los performers latinos más potentes del escenario.
Entre cambios de vestuario y una producción de luces y pantallas que acompañó cada momento del show, Ricky Martin se tomó un respiro para hablar con el público capitalino, con quien mantiene una relación especial desde los inicios de su carrera.
“Mi hermosa Ciudad de México, ¿cómo estás hoy? Hemos empezado esta pequeña gira en México porque es algo importante para mí. Ustedes han sido parte de mi historia… México y Puerto Rico unidos por la música. México te doy las gracias por ser mi combustible, te amo con el alma”, dijo visiblemente emocionado ante la ovación del público.
La intensidad del concierto bajó para dar paso a uno de los momentos más emotivos de la noche. Con “Tal vez” comenzó un bloque romántico que transformó el estadio en un coro gigantesco. Miles de voces acompañaron al artista en “Fuego de noche, nieve de día”, “Te extraño, te olvido y te amo” y “Tu recuerdo”, creando un ambiente tan íntimo que el cantante se mostró conmovido por la entrega del público.
La nostalgia continuó con “Vuelve” y “A medio vivir”, clásicos que recordaron por qué el puertorriqueño ha marcado varias generaciones de fans en México.
Pero la fiesta no podía terminar sin baile. El tramo final del show volvió a encender el recinto con “La mordidita”, “Por arriba, por abajo” y “Vente pa’ ca”, donde el artista volvió a desplegar su carisma y sensualidad frente a un público completamente rendido.

El cierre llegó con uno de los himnos más grandes del pop latino: “Livin’ la vida loca”, que desató una celebración colectiva entre luces, baile y gritos.
Tras este primer concierto con localidades agotadas, Ricky Martin repetirá la dosis esta noche en el mismo recinto capitalino, confirmando que, tres décadas después de iniciar su carrera, su conexión con el público mexicano sigue tan fuerte como siempre.
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MSL


