Éxito en CDMX

Moenia convierte el Palacio de los Deportes en una noche de nostalgia y electrónica

Moenia logró un lleno total en el Palacio de los Deportes, acompañados por María José, Paty Cantú y Gil Cerezo

La banda presentó temas de su producción más reciente titulada Temporal, combinándolos con los grandes éxitos de su catálogo de synthpop.
La banda presentó temas de su producción más reciente titulada Temporal, combinándolos con los grandes éxitos de su catálogo de synthpop. Fotos: Cortesía OCESA.

Moenia ofreció su primer concierto en el Palacio de los Deportes, en una presentación que reunió a miles de seguidores para celebrar más de tres décadas de trayectoria. La banda de pop electrónico sorprendió con una producción visual de gran formato, marcada por un elaborado diseño de luces, pantallas e imágenes holográficas que transformaron el escenario y envolvieron al público en un espectáculo lleno de creatividad.

Ante un Domo de Cobre completamente lleno, la agrupación liderada por Alfonso Pichardo hizo vibrar al público con algunos de los temas que se han convertido en parte esencial de su historia musical, además de presentar canciones de su más reciente álbum, Temporal, que a pocos meses de su lanzamiento ya conquista a sus seguidores con sencillos como “Lo prometí”.

El concierto comenzó con “No hay fe”, mientras imágenes religiosas aparecían en las pantallas. Poco después, “Déjame entrar” puso a cantar y bailar a los asistentes, quienes respondieron con entusiasmo al llamado del vocalista: “Yo salto, tú saltas”.

El concierto histórico con producción holográfica y lleno total se realizó dentro del Palacio de los Deportes, también conocido como el Domo de Cobre.
El concierto histórico con producción holográfica y lleno total se realizó dentro del Palacio de los Deportes, también conocido como el Domo de Cobre. Fotos: Cortesía OCESA.

La noche avanzó entre clásicos como “No importa que el sol se muera”, “¿En qué momento?”, “Prohibido besar”, “Juegos de amor” y “Estabas ahí”, canciones que fueron coreadas de principio a fin. En medio de la presentación, el cantante tomó el micrófono para agradecer la presencia de sus seguidores: “Es una noche inolvidable, gracias porque están aquí los fans más queridos y más importantes”.

Uno de los momentos más emotivos llegó con “Manto estelar”. El recinto quedó prácticamente a oscuras mientras las luces de los celulares iluminaron las gradas del recinto. El público convirtió la música en uno de los pasajes más cantados y aplaudidos de la velada.

La celebración también contó con invitados especiales. María José, Gil Cerezo (vocalista de Kinky) y Paty Cantú subieron al escenario para compartir con Alfonso Pichardo algunos de los éxitos más representativos de Moenia, provocando la reacción inmediata de los asistentes, que revivieron junto a ellos letras y melodías que forman parte de la memoria musical de varias generaciones.

El show tomó un tono más íntimo cuando se interpretó “Llegaste a mí” en formato acústico. El líder de la banda dejó que las voces del público acompañaran la canción, mientras el entusiasmo de los asistentes crecía con cada interpretación.

La energía volvió a subir con “No dices más” y “Ni tú ni nadie”, temas que hicieron que el público se entregara por completo a la agrupación. Después de una pausa, Moenia regresó en un escenario alterno instalado a la mitad del lugar, donde interpretó varios temas mientras los integrantes lucían singulares cascos cuadrados iluminados, un elemento visual que añadió un toque futurista.

Este viaje por la nostalgia y la música electrónica tuvo como escenario la Ciudad de México (CDMX).
Este viaje por la nostalgia y la música electrónica tuvo como escenario la Ciudad de México (CDMX). Fotos: Cortesía OCESA.

De regreso en el escenario principal, el grupo encaminó la noche hacia su cierre tras una amplia jornada de música electrónica. “Morir tres veces” y “No puedo estar sin ti” sonaron como auténticos himnos, pero cuando parecía que la presentación había llegado a su fin, la banda guardó una última sorpresa.

“Ya no es así” apareció como el último regalo de la noche, acompañado por pantallas inspiradas en los videojuegos antiguos que llenaron el foro de color, luces y sombras. Finalmente, la aparición de la frase “Game over” puso punto final a una velada en la que Moenia convirtió el escenario en un viaje entre la nostalgia, el synthpop y las canciones que han acompañado a sus seguidores durante más de tres décadas.

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JVR

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