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Muerte en el Nilo: ¿Vale la pena ver la película basada en el clásico de Agatha Christie?

Muerte en el Nilo se estrena en cines de México; te decimos si debes verla o evitarla

Muerte en el Nilo: ¿Vale la pena ver la película basada en el clásico de Agatha Christie?
Muerte en el Nilo: ¿Vale la pena ver la película basada en el clásico de Agatha Christie?Especial
Por:
  • Jesús Chavarría .

A más de un siglo de haber asaltado al mundo literario con un irresistible y adictivo juego de complicidad que reta y sorprende, la fórmula Agatha Christie, como la vista en su aclamada novela “Muerte en el Nilo”, sigue siendo tan efectivo que la lectura de sus textos llega a superar incluso la experiencia física que ofrecen los hoy tan populares escape rooms.

Al llevarle a otros medios, muchas veces basta con sólo entenderla y aplicarla medianamente bien, para que esta funcione. Ahora, si además cae en las manos de un director de oficio, especializado en textos dramáticos shakespereanos cómo en este caso, quien además sabe estirar con sutileza los puntos de tensión y encontrar el tono adecuado para dotar de naturalidad a diálogos que por momentos evidencian cierto dramatismo anacrónico, el resultado es sobresaliente.

Kenneth Branagh, otrora responsable de películas como “Frankenstein de Mary Shelley” (1994), “Hamlet” (1996) y “Thor” (2011), hace gala en “Muerte en el Nilo” de una puesta en escena sofisticada y por momentos deslumbrante, aludiendo al espíritu fastuoso del viejo Hollywood, pero permitiéndose el uso de las posibilidades técnicas que hoy ofrecen las superproducciones, para materializar con cierto preciosismo la frivolidad truculenta de las altas esferas económicas, y la exótica visión que se tenia a principios del siglo pasado, de las consideradas en occidente como tierras lejanas.

Todo sin que se pierda un ápice de interés en el misterio que se teje al rededor del asesinato que mancha de sangre el viaje de bodas emprendido por una joven pareja, junto con sus amigos y familiares, a bordo del Karnak, embarcación que recorre las aguas del Río Nilo.

La intriga implícita en la obra original, desde un principio se nutre con las visiones de una cámara que, así como oscila en todo lo alto obsesionada con los majestuosos escenarios egipcios y va de arriba abajo en el momento oportuno para dotar de inquietud las transiciones, lo hace con malicia alrededor de los personajes enfatizando las miradas, logrando así el necesario nivel de inmersión, sólo relajada por pequeños toques de humor.

Los trayectos en los que las acciones se proyectan y se desdibujan a través de los ventanales son una elegante representación de los procesos mentales en los momentos más intensos de la investigación de Hércules Poirot, cuando al borde de la confusión desarma y reacomoda las piezas del rompecabezas.

Por cierto, el egocéntrico pero brillante detective delineado por Christie es nuevamente encarnado con certeza y detalle por el mismo Branagh —ya lo hizo en “Asesinato en el Medio Oriente” (2017)—, aunque falla al intentar ahondar en sus motivaciones, quedándose en lo anecdótico del desencanto y la amargura que se asoma apenas tras su fachada petulante y quisquillosa.

De igual modo el realizador deja pasar la oportunidad de conectar con nuestra actualidad, los apuntes críticos que posee el relato, y que bien le podrían haber dado una interesante vigencia. Pese a ello, “Muerte en el Nilo” es un delicioso reencuentro con los clásicos de misterio, que cumple como vehículo de entretenimiento de alto calibre y es capaz de dejar satisfechos a los gustos más diversos.

rc