El 22 de enero de 2018, el entonces secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, hizo la primera mención oficial del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como la organización criminal de mayor dominio en el país, lo que puso fin a más de 20 años de supremacía del Cártel de Sinaloa (CDS).
“El cártel es el objetivo prioritario del Gobierno federal”, dijo el funcionario de la administración de Enrique Peña, cuando las autoridades federales atribuyeron al CJNG una escalada histórica de homicidios dolosos en 2017, que rompieron el récord de 2011.
- El Dato: El grupo se ha hecho popular por dirigirse a la sociedad a través de actividades “altruistas”, como regalar despensas y prometer deshacerse de otros criminales.
En ese momento, las autoridades mexicanas reconocieron la presencia del CJNG en 22 de las 32 entidades del país.
Alcanzar este nivel a la organización liderada hasta ayer por Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, le habría tomado menos de una década, tomando en cuenta que el cártel surgió en 2010, de acuerdo con estudios y observadores de dinámicas criminales.
InSight Crime describe a la organización como “un grupo criminal transnacional que surgió del Cártel del Milenio tras una serie de asesinatos, detenciones y fracturas internas”.
- El Tip: Luego de que el grupo Los Alegres del Barranco dedicara canciones a El Mencho, autoridades buscaron prohibir narcocorridos.
En 2024, la ONG con sede en EU destacó que a pesar de la captura de algunos de sus principales líderes, el CJNG “sigue siendo una de las principales amenazas criminales de México y parece que seguirá expandiéndose”.
Ese centro de investigaciones ubica el abatimiento de uno de los antiguos líderes del CDS, Ignacio Coronel, en julio de 2010, como el hecho que desencadenó el nacimiento del CJNG. El vacío que dejó Coronel, quien daba órdenes al Cártel del Milenio (CDM), que manejó las finanzas del CDS en Jalisco y Colima, partió al CDM en dos facciones que se enfrentaron por el control del trasiego de drogas en Jalisco: La Resistencia y Los Torcidos, éstos últimos se convirtieron en el actual CJNG.
La Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) adjudica al CJNG, considerada por
Washington como organización terrorista, el tráfico de fentanilo, extorsión o cobro de piso a empresas y negocios, contrabando de migrantes, robo de petróleo y minerales y el comercio de armas de fuego.
De manera reciente, el Departamento del Tesoro de EU advirtió sobre la diversificación de los negocios del Cártel Jalisco, más allá del tráfico de drogas. Apenas la semana pasada, la Oficina de Control de Bienes Extranjeros y la Unidad de Inteligencia Financiera de México identificaron una red de estafa en la Riviera Nayarit vinculada al CJNG, que vendía servicios turísticos de tiempo compartido. Alrededor de ese fraude fueron señaladas 17 empresas mexicanas.
En junio de 2020, México congeló unas dos mil cuentas bancarias y clausuró varios negocios en Jalisco, Quintana Roo y la Ciudad de México con los que el cártel lavó dinero.
INTERNACIONALIZACIÓN. Según la DEA, el grupo tiene contactos en todas las Américas, así como en Australia, China y el sudeste asiático; sin embargo, operativos internacionales recientes dan cuenta de la injerencia de este cártel en el tráfico de drogas en Europa, a través de empresas fachada de la industria de la construcción y de contactos con la mafia italiana.
En suma, la DEA ha advertido que la capacidad expansiva del CJNG en alrededor de 16 años de existencia ya alcanza a más de 40 países, con conexiones relevantes en la vecina Guatemala, donde grupos del narcotráfico local le sirven para controlar parte de la cadena de suministro del tráfico de cocaína y drogas sintéticas hacia México y Estados Unidos, en este último, con presencia probada en casi todos los 50 estados.
En México, según el monitoreo de InSightCrime, el CJNG está en prácticamente todo el país, con excepción de Sinaloa y el llamado Triángulo Dorado, histórico epicentro de producción de drogas a base de plantas, que atraviesa los estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa; sin embargo, es “actor criminal dominante” en Jalisco, Nayarit y Colima, en particular en el puerto de Manzanillo; también en Veracruz, Guanajuato, Puebla, Querétaro e Hidalgo, una zona rica en petróleo.
De acuerdo con los investigadores y con reportes del Gobierno mexicano, el CJNG también es fuerte en la Riviera Maya, las ciudades fronterizas de Tijuana y Ciudad Juárez y la región de Tierra Caliente, que abarca partes de Michoacán, Guerrero y Estado de México.
Aunque la presencia del CJNG en la capital del país es un punto de debate, el atentado contra el entonces secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, en 2020, actual encargado de la estrategia de seguridad de la Presidenta Claudia Sheinbaum, dejó patente uno de los intentos de la organización para entrar en esta metrópoli.
GRUPO SANGUINARIO. En 2011, el CJNG reclamó la autoría de la masacre de 35 personas en Veracruz y, un mes después, las autoridades descubrieron los cuerpos de otras 30 presuntas víctimas del grupo.
En abril 2015, el CJNG emboscó y asesinó a 15 policías en Jalisco, en un hecho que ha sido descrito por los expertos en seguridad como uno los ataques más letales contra las fuerzas de seguridad en la historia moderna de México. En mayo de ese mismo año, el cártel derribó un helicóptero militar.
El CJNG estuvo implicado en ataques contra funcionarios y figuras públicas en el país. En mayo de 2018 intentó asesinar al exsecretario de Seguridad de Jalisco, Luis Carlos Nájera. En junio de 2020 atentó contra Omar García Harfuch y, en ese mismo mes, sicarios ligados a esta organización mataron a un juez de Colima que había llevado varios casos contra integrantes del cártel. En diciembre del mismo año, el CJNG fue señalado por estar detrás del homicidio del exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval y, en uno de los casos más recientes, el asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en noviembre de 2025.


