El Gobierno de Venezuela rechazó “categóricamente” la reciente continuación de la medida adoptada por el Ejecutivo estadounidense que mantiene al país sudamericano bajo la categoría de “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de Estados Unidos. En un comunicado difundido el sábado, la administración de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, sostuvo que la decisión carece de fundamento y responde a argumentos alejados de la realidad y del derecho internacional.
La disposición tiene su origen en un decreto de emergencia nacional firmado en 2015 por el entonces mandatario de EU, Barack Obama. En ese documento se declaró una situación extraordinaria respecto a Venezuela por presuntas violaciones de derechos humanos, persecución a opositores políticos, restricciones a la libertad de prensa, uso de la violencia durante protestas y detenciones arbitrarias, además de corrupción gubernamental.
- El Dato: Antes de la detención de Maduro, miles de médicos, enfermeras y entrenadores deportivos cubanos trabajaban en Venezuela. A cambio, el país les proporcionaba petróleo.
Desde entonces, las administraciones de Estados Unidos posteriores mantuvieron vigente esa declaratoria. La renovación más reciente ocurrió el miércoles pasado, cuando el gobierno de Donald Trump resolvió extender por un año más la emergencia nacional al considerar que las circunstancias “siguen representando una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”.
En su respuesta oficial, Caracas afirmó que el decreto, “desde su origen fue concebido sin base objetiva ni justificación real, bajo argumentos alejados de la verdad y del derecho internacional, calificando de manera insólita a Venezuela como una ‘amenaza inusual y extraordinaria’”. El texto añade que, “once años después, la realidad confirma lo que la República Bolivariana de Venezuela ha sostenido: nuestro país no representa amenaza alguna para el pueblo ni para el gobierno de los Estados Unidos ni para ninguna nación del mundo”.
- 11 años de que Caracas es una “amenaza inusual y extraordinaria” para EU
La presidenta interina venezolana subrayó además que la renovación “sólo contribuye a mantener narrativas de confrontación que no reflejan los vínculos históricos, culturales y humanos que deben prevalecer entre el pueblo venezolano y el estadounidense”, al tiempo que instó a Washington a asumir un “papel constructivo y de respeto”.
REACOMODOS TRAS LA CAPTURA. La reacción diplomática se produce en un contexto inédito para la relación bilateral. Tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, la dinámica entre ambos gobiernos dio un giro significativo. Desde entonces, las tensiones se ubican en mínimos históricos, acompañadas de contactos que no se habían registrado en décadas.
Funcionarios de EU volvieron a pisar suelo venezolano tras años de ausencia, y ambas partes establecieron agendas de trabajo conjunto en materia energética. Este acercamiento coincidió con movimientos internos en el aparato de seguridad venezolano y con cambios en la presencia cubana en el país.
- 600 personas permanecen en cárceles venezolanas por motivos políticos
Diversas fuentes señalaron que algunos asesores cubanos fueron relevados de sus cargos y que médicos y personal de seguridad regresaron a la isla en semanas recientes. Una fuente cercana al partido gobernante indicó que las salidas obedecerían a la presión ejercida por Washington, aunque otras versiones no precisaron si se trató de decisiones voluntarias o coordinadas con La Habana.
En este escenario, el magnate prometió poner fin a la relación de seguridad entre Caracas y La Habana. El 11 de enero escribió en Truth Social: “Cuba sobrevivió durante muchos años gracias al petróleo y el dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó ‘servicios de seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡Pero ya no!”.
Desde la Casa Blanca, un funcionario sostuvo que existe “una muy buena relación con los líderes de Venezuela” y consideró que el “propio interés personal de Rodríguez se alinea con el avance de nuestros objetivos clave”. Añadió que Washington dialoga con Cuba y que sus líderes “deberían llegar a un acuerdo”.
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó tras una conversación telefónica con Rodríguez que ambos países mantienen su compromiso de fortalecer las relaciones históricas de cooperación. En un acto en Caracas, el canciller cubano Bruno Rodríguez expresó solidaridad con el “valiente pueblo venezolano” y evocó la consigna “Hasta la victoria siempre”.
- El Tip: Romper la relación de Venezuela con Cuba es parte de la estrategia de Washington para derrocar al gobierno de La Habana.
AMNISTÍA BAJO ESCRUTINIO. Mientras tanto, el Gobierno de Venezuela impulsó una Ley de Amnistía que abrió un nuevo capítulo en la política interna. La Cruz Roja informó que fue invitada a participar en el proceso de excarcelaciones previsto por la norma y explicó que brindará atención médica y evaluación primaria de salud “en estricto apego a principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia”.
En tanto, la Plataforma Unitaria Democrática confirmó únicamente 19 excarcelaciones tras la promulgación de la ley, en tanto que Foro Penal verificó 16 hasta el mediodía del domingo. La organización estima que más de 600 personas permanecen detenidas por motivos políticos y que al menos 400 podrían quedar excluidas de la amnistía.
Mientras que en la cárcel El Rodeo I, a las afueras de Caracas, 213 reclusos iniciaron una huelga de hambre para exigir su liberación. “Denuncian la falta de atención médica oportuna y exigen el cumplimiento de las liberaciones, así como el cese de la vulneración de sus derechos humanos”, informó el Comité por la Libertad de los Presos Políticos.


