Y nos piden no perder de vista un mensaje que ayer, desde Chilpancingo, mandó la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel: “Guerrero es ejemplo de unidad”. Frase que acompañó, durante un encuentro denominado Reunión Nacional de Organización con otra de respaldo a quien resultó designada coordinadora de la defensa de la transformación para la entidad, Beatriz Mojica. “Bety es una mujer que conozco de muchos años, siempre ha estado en la lucha, para mí es importante remarcarlo, cuando el pueblo sabe que la persona es buena, dice ahí voy… Debemos estar orgullosos de Beatriz”. Quienes han seguido los procesos internos del guinda, nos hacen notar que el arropo tiene sentido, porque es en Guerrero donde se ha sabido procesar la designación, al grado de que a diferencia de otros estados, ahí no hay inconformidades que tiendan a escalar. Nos dicen que Mojica Morga devolvió el cumplido y refrendó el compromiso de hacer más “territorio”. Ahí el dato.
• Tache por militancia artificial

En el laberinto
Vaya que a Morena sí le salió caro presumir músculo sin tener bien acreditada la voluntad de quienes aparecen en su padrón. Y es que el INE no se la perdonó. Ayer, el árbitro electoral aprobó un paquete de multas por casi 40 millones de pesos, principalmente por afiliaciones indebidas y uso no autorizado de datos personales. Nos dicen que la respuesta guinda ante estos señalamientos no fue tan bien recibida por varios. El representante morenista en el instituto, Guillermo Santiago, salió a argumentar que, al tener Morena el padrón más grande de México y América Latina, resulta natural que haya ciudadanos que quieran desafiliarse. Mmm. El detalle, nos hacen ver, es que querer salir y nunca haber pedido entrar son cosas muuuy distintas. Nos comentan que después de esto, los intentos del partido para demostrar que no es merecedor de esa multota no le alcanzaron para convencer a la autoridad electoral. Pendientes.
Quien tuvo que salir a explicar su tropiezo —y ya en el colmo ni siquiera ofrecer una disculpa y tratar de hacerlo pasar como una virtud— con la frase más conocida de Benito Juárez fue el senador morenista Alejandro Murat. Después de trastabillar en tribuna y tener que recurrir a la lectura para completar aquello de “el respeto al derecho ajeno es la paz”, el exgobernador de Oaxaca argumentó que le gusta improvisar cuando habla en público —y por eso le pasó lo que le pasó—. Nos cuentan que, desde una caminadora y acompañado por su esposa, mandó saludos al “nado sincronizado de redes sociales” que no lo perdonó y echó mano de una máxima futbolera: solamente fallan los penales quienes los tiran. Nos hacen ver que ánimo no le falta, aunque citar al Benemérito de las Américas difícilmente parecía un disparo de alta dificultad, menos para quien gobernó su estado natal. Tsss. Para la próxima, quizá convenga calentar también la memoria antes de subir a tribuna, ¿o no?
• La integridad también se defiende
Nos piden no pasar por alto los esfuerzos que ha hecho la Secretaría de la Defensa Nacional, al mando del general Ricardo Trevilla Trejo, para cuidar la integridad de la institución y del país. Ejemplo de lo anterior es el nuevo Código de Conducta con el que la dependencia busca cerrarle el paso a contratos manipulados, sobrecostos en obras y beneficios personales en el reclutamiento militar. Nos hacen ver que el documento, publicado ayer en el Diario Oficial de la Federación, aterriza la exigencia en asuntos concretos: comprobar el uso del presupuesto, evitar conflictos de interés y denunciar conductas contrarias a la ética pública. Nos explican que para una institución con responsabilidades en infraestructura estratégica, reforzar estas reglas es una señal que se recibe con beneplácito. El propio Trevilla lo dejó asentado: “La integridad no es negociable”. Porque también con cuentas claras se fortalece la confianza. Ahí el dato.
Dicen que en el PAN de Jorge Romero sigue habiendo mucho movimiento, aunque parte de éste sea hacia la puerta de salida. El último ejemplo nos lo dio ayer el político sonorense Bruno Cházaro, quien anunció su renuncia al blanquiazul tras casi 15 años de militancia. ¿Por qué se marchó? Según sus palabras, porque Acción Nacional “perdió el rumbo” —y también porque, por ahí dicen, podría acercarse al equipo del emecista Luis Donaldo Colosio—. Pero esta partida, nos cuentan, forma parte de una sucesión de bajas que ya debería preocupar a la dirigencia. Allá mismo en Sonora, apenas la semana pasada, el exalcalde de Hermosillo Alejandro López Caballero también dijo adiós, muy inconforme con las reglas para definir candidaturas a nivel interno. Además, en meses recientes, dejaron las filas azules la exdiputada veracruzana Mariana Dunyaska García y el exalcalde de Boca del Río, Veracruz, Humberto Alonso Morelli, ambos con fuertes críticas a la conducción partidista. Uf.
La que ya quedó en suspenso y sin fecha para volver a la mesa de debate, nos cuentan, es la propuesta del diputado morenista Víctor Hugo Lobo de incluir la “cobertura informativa indebida” como causal para anular una elección. Nos dicen que esto era cuestión de tiempo, pues la iniciativa había desatado una ola de cuestionamientos sobre quién y cómo iba a decidir qué es cobertura indebida. Al explicar el frenón, comentan que el también presidente de la Comisión de Reforma Política-Electoral en San Lázaro reconoció que fue su propia bancada la que le pidió dar marcha atrás porque generaba dudas e incertidumbre. Ya para no quedar tan mal, dijo que su propuesta podría discutirse el próximo año, quizá después de las elecciones. Lobo sostiene que la vapuleada idea ya existe en la legislación y que su iniciativa no la modificaba; aun con esa explicación, no consiguió despejar las reservas entre los suyos. Nos hacen ver que, antes de buscar votos para una nueva ley, convendría asegurar los acuerdos internos. Por ahora, lo que sí consiguió fue un pase a la congeladora. Brrr.

Empollar cisnes negros

